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afrol News / prensamujer.com, 01.06.2001 - La pasada semana, más de 10.000 mujeres se manifestaron en Tizi Uzu, capital de Cabilia (Argelia) para mostrar su apoyo a las víctimas de los disturbios que tuvieron lugar entre finales de abril y principios de mayo y que se saldaron con más de 50 muertes y 1.280 personas heridas según los datos oficiales, el doble para la prensa independiente. Las manifestantes, mujeres de entre 20 y 80 años que portaban brazaletes y banderas negros en señal de duelo, corearon en su recorrido, que duró más de dos horas, la consigna "Ulac smah ulac" (no hay perdón) en alusión a la represión que sufre la población desde que el pasado 18 de abril se echó a las calles para protestar contra la muerte en comisaría de un joven estudiante, Massinissa Guermah. Las mujeres aseguraron que no consentirán que continúe el abuso de autoridad y el desprecio por la población civil. Para evitar que la manifestación pudiera interpretarse como una reivindicación independentista, las participantes mayoritariamente bereberes, portaban, junto a los retratos de las víctimas y las banderas negras, la bandera argelina. La marcha, la primera que protagonizan las mujeres, se dirigió hasta la comisaría de la localidad, frente a la que las manifestantes exigieron la partida de la policía, acusándola de haberse comportado como enemiga de la población. Allí corearon consignas en las que expresaban que no van a permitir que se siga asesinando a sus hermanos e hijos. Mientras tanto, los incidentes continúan, aunque con menor intensidad, en otras zonas de Cabilia. Siguen levantándose barricadas y produciéndose enfrentamientos entre la población y la policía. Varios edificios públicos han sido saqueados e incendiados. Algunas carreteras permanecen cortadas por obstáculos. En el origen de los disturbios se encuentran no solo las reivindicaciones culturales e idiomáticas de la población sino, sobre todo, un profundo malestar por las difíciles condiciones por las que atraviesa Cabilia. En la zona, con una inmensa mayoría de jóvenes, el desempleo golpea con dureza, sin que se vean perspectivas de futuro más halagüeñas. Por otro lado, el endurecimiento del Código Penal y de las leyes que afectan a la libertad de prensa han contribuido a caldear los ánimos. Los observadores internacionales temen que el descontento generalizado y la falta de optimismo extienda el conflicto a otras regiones. Por el momento, ya hay varias manifestaciones más convocadas por diferentes colectivos, a los que se suman con su apoyo intelectuales y periodistas de todo el país.
Fuente: prensamujer.com
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