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afrol.com, 06.12.2000 - Tras la decisión del Tribunal Supremo de excluir la participación de Alassane Ouattara en las elecciones, las calles de Abidjan han estado dominadas por las manifestaciones violentas durante dos días. Según Ouattara han sido asesinadas al menos 30 personas. El presidente Laurent Gbagbo ha ordenado un toque de queda durante una semana y se ha declarado el estado de emergencia. El recién elegido presidente también ha confirmado que no podría anular la controvertida sentencia de la justicia, después de las generalizadas presiones internacionales contra su gobierno. El Tribunal Supremo sentenció que el líder de la oposición Alassane Ouattara no puede participar en las elecciones parlamentarias del domingo bajo la sospecha de que podría ser de origen extranjero (concretamente, de Burkina Faso). Ouattara sostiene que es de Costa de Marfil, pero no le ha sido permitido presentarse como candidato presidencial a las elecciones por estos motivos, lo que ha provocado las violentas manifestaciones en el país, además de las protestas internacionales y un masivo boicoteo por parte de los votantes. La mayor parte de las acciones que se han llevado a cabo tras conocerse la sentencia comenzaron el lunes en la capital del país, Abidjan, donde se manifestaron 20.000 personas para demostrar su apoyo al líder de la oposición. Las manifestaciones finalizaron con un enfrentamiento armado contra la defensa del presidente Gbagbo, quien ayer declaró el estado de emergencia. Ouattara declaró que al menos 30 de sus partidarios fueron asesinados durante las manifestaciones de ayer. La policía habla de 10 fallecidos. Una portavoz del RDR, el partido oposicional de Ouattara, declaró a BBC ayer que el partido abandonaría las manifestaciones y las protestas dado que se ha declarado el toque de queda, pero que "otras formas de protestas" se llevarían a cabo. "Con el mensaje dado por el gobierno, la gente sólo puede responder con violencia", aseguraba la portavoz. El presidente Laurent Gbagbo solamente fue declarado presidente después de que el anterior presidente y usurpador, el general Guei, abandonase el país el pasado 25 de octubre. La elección se realizó alejada de toda libertad política y después de haber eliminado como candidato al principal representante de la oposición, Ouattara. La mayoría de los votantes boicotearon las elecciones. Durante el recuento público, el representante de la comisión electoral fue detenido y el general Guei se declaró vencedor aunque el recuento indicaba todo lo contrario. Una rebelión popular hizo que Guei abandonase el país, dando la victoria a Gbagbo. Las Naciones Unidas, la Unión Europea y la Organización para la Unidad Africana, junto con RDR, el partido de Ouattara, demandaron unas nuevas elecciones. Junto con las reacciones que conllevaron la escandalosa elección presidencial, el gobierno de Costa de Marfil y las elecciones parlamentarias han sido fuertemente condenadas internacionalmente. La Unión Europea ya ha decidido suspender su ayuda electoral a Costa de Marfil y un portavoz declaró que estas elecciones no podrían ser "libres y justas". También las Naciones Unidas han condenado la exclusión del miembro más importante de la oposición en las elecciones y está valorando la decisión de continuar o no ayudando al desarrollo de estas elecciones. Durante las elecciones presidenciales, la Unión Europea, la OUA, EE.UU. y otros países han abandonado su ayuda a Costa de Marfil, quedando sólo la labor de los enviados de las Naciones Unidas, por el momento.
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