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afrol.com, 28.09.2000 - Según ha informado esta mañana ASODEGUE (Asociación de Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial), fuentes de la administración española han confirman que José María Aznar viajará a Malabo durante las próximas semanas. El petróleo y los intereses de REPSOL en conseguir algunas participaciones, parecen uno de los principales motivos. La visita tendrá lugar, con toda seguridad, después de la fiesta nacional guineana que se celebra el 12 de octubre. Cabe la posibilidad de que una importante delegación española se desplace a Guinea por esas fechas para preparar la visita del Presidente Aznar. Las relaciones entre los gobiernos español y guineano han entrado en una nueva fase tras la visita a Malabo, el pasado 3 de agosto, de un alto cargo de Presidencia del Gobierno (español) y la reciente entrevista Obiang-Aznar. Las declaraciones de los representantes de la administración española igualan en sus objetivos la "cooperación económica" y la defensa de la democracia, de las libertades públicas en aquel país. La realidad es que Guinea ha cambiado mucho en términos económicos. En el próximo año será el cuarto país africano en producción de petróleo. En unas recientes declaraciones del presidente guineano (reproducidas ayer por la publicación francesa La Lettre Afrique Energies, nº 400, 27/09/00) hablaba de la posibilidad de que su pais ingresase en la OPEP "en unos pocos meses". Aunque Obiang puede ser muy optimista en este caso, lo cierto es que la dictadura guineana dispone en este momento de un "argumento" fundamental en sus relaciones internacionales. Y el petróleo es también el principal argumento de las "nuevas relaciones" entre las administraciones de España y Guinea. Otra circunstancia relacionada es la reciente incorporación a su puesto (desde finales de agosto) del nuevo embajador guineano en Madrid, Pastor Micha Ondo. El señor Micha ocupa un puesto vacío desde febrero de 1999 (la dictadura guineana ha estado representada durante este periodo por el bufete madrileño de doña Magdalena Rodriguez-Ladreda); procede de la embajada en Nueva York donde ha jugado un papel muy importante en las relaciones con las petroleras norteamericanas que hoy controlan, en un porcentaje abrumador, la producción guineana de este recurso. Fuentes oficiosas, también españolas, indican que uno de sus objetivos en Madrid sería conseguir la participación de REPSOL en alguna de las explotaciones de su país. La defensa de las libertades públicas y de los derechos humanos en Guinea por parte de la actual administración española es una política, hasta el momento, inédita. El comportamiento de nuestros representantes durante la reciente detención en Guinea del ciudadano español Augusto Mba-Sa Oyana habla de una clara supeditación de los derechos humanos a los intereses económicos. No es la primera vez, sin embargo, que el presidente Aznar visita países con regímenes similares al guineano. En todas ellas se han prodigado declaraciones en defensa de la democracia y los derechos humanos junto con reuniones y gestos de simpatía con las organizaciones opositoras. Esperamos que esto mismo suceda en Guinea. Fuente:
Asociación de Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial (ASODEGUE)
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