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afrol.com, 15.02.2001 - Desde que se propuso en Kenia en 1999, la Ley de Igualdad ha provocado la controversia, tanto política como religiosa. Mientras los grupos de defensa de los derechos humanos, organizaciones de mujeres y políticos de la oposición la defienden, el Presidente Moi, algunos cristianos y la mayoría de los musulmanes la rechazan. Las mujeres musulmanas vuleven a sufrir las consecuencias. Esta semana, activistas musulmanes en Kenia manifestaron su objección al proyecto de ley, alegando que "está basada en los valores de Occidente". Por otro lado, aparecía un comité de estudiantes, abogados y líderes de la oposición política han estado analizando el proyecto para intentar intentar hacerlo "aceptable" para la sociedad musulmana. El proyecto de ley de igualdad fue presentado en 1999 por el Ministro del Interior en colaboración con organizaciones de la sociedad civil. Con la ley se intenta asegurar la igualdad de tratamiento para todos los ciudadanos, independientemente de su género y todas las formas de discriminación. Viene a ser una de las consecuencias de las conferencias de mujeres y género de Beijing y Nueva York. La principal oposición a la ley se encuentra en la persona del propio Presidente keniano, Daniel arap Moi, quien afirmó que la Constitución keniana ya garantizaba la suficiente igualdad de derechos para todos los individuos. Grupos de mujeres rechazaron estas afirmaciones y se refirieron a las prácticas que se dan entre la sociedad civil. Con sólo ocho mujeres en el Parlamento y ninguna en el gabinete de ministros, Kenia continúa siendo el país del África este con la peor situación en lo que se refiere a la representación de las mujeres en el gobierno. Igualmente están mal representadas a nivel de trabajo y, por ejemplo, en el sector servicios ocupan tan sólo el 23% de la mano de obra. Pero igualmente fuerte es la oposición a la ley por parte de la sociedad musulmana keniana, que la considera como una afrenta al Islam, además de considerarla como algo propio de los valores del oeste. Las protestas entre los musulmanes comenzaron el pasado mes de septiembre y culminaron en las demostraciones de las mujeres musulmanas en las calles de Nairobi en Octubre. Por otro lado, activistas femeninas opinan que la ley no vendría a aportar nada nuevo al tema de la discriminación de género, ya que la cuestión ya está defendida en la legislación keniana: "En Kenia, la Constitución se aplica tanto para los musulmanes como para los no musulmanes", afirma Martha Karua, de la organización MP. Otros
temas, como el de la orientación sexual, no se incluyen en el proyecto de
ley, como muchos activistas musulamanes ya han protestado por considerarlo
incluído.
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