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afrol news, 02.11.2001 - "¿Por qué los periodistas españoles tienen que pagar la culpa de una crisis diplomática entre Marruecos y España?", ha declarado Robert Ménard, Secretario General de la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF). "Pedimos al Rey de Marruecos que se procupe de que los medios de comunicación puedan desempeñar libremente su papel", ha añadido. Ali Lmrabet, director de publicación del semanario Demain Magazine, comparecerá el 7 de noviembre ante un tribunal de Rabat por "Difusión de falsas informaciones que atentan contra el orden público, o son susceptibles de hacerlo". El artículo de Demain Magazine, titulado "El Palacio de Skhirat está en venta", publicado el 20 de octubre, ha sido calificado por el procurador de primera instancia de Rabat de "tejido de falsas informaciones y de alegaciones totalmente embusteras". Para Ali Lmrabet, la verdadera razón de esta denuncia es la publicación (en el número del 27 de octubre) de unas cuantas páginas de la última obra de Jean-Pierre Tuquoi sobre Marruecos, "El último rey", así como sus artículos sobre Moulay Hicham, el primo del Rey. Según Ahmed Benjelloun, abogado de Ali Lmrabet, la denuncia contra el periodista se basa en el artículo 42 del Código Marroquí de Prensa, que prevé una condena de cárcel, de dos a cinco años. En diciembre de 2000, el semanal Demain, dirigido por Ali Lmrabet, fue prohibido, junto a otras dos publicaciones, Le Journal y Assahifa, por "atentar contra la estabilidad del Estado". El periódico consiguió reaparecer en enero de 2001, con el título de Demain Magazien. Por otra parte, la prensa española ha tenido dificultades para conseguir autorización para cubrir el viaje del Rey, Mohammed VI, al Sáhara Occidental. Javier Espinosa, corresponsal del diario El Mundo en Marruecos, fue expulsado, el 30 de octubre por la mañana, de la ciudad de El Aiun (Sáhara Occidental) a Casablanca. Algunos policías de paisano se presentaron la víspera por la tarde en la habitación del hotel, pidiéndole que abandonara la ciudad con el pretexto de que no tenía autorización para permanecer allí. Aunque el periodista, acreditado por el Ministerio de Comunicación, tiene teóricamente derecho a cubrir todo el territorio. El mismo día, Fernando Linares, director de la oficina en Rabat de la agencia española de prensa EFE, se dio cuenta de que su nombre no figuraba en la lista de periodistas que iban a cubrir el viaje del monarca. Chakib Laâroussi, responsable de la prensa extranjera en el Ministerio de Comunicación, contestó a sus preguntas diciendo que la prensa española no era bien recibida en el Sáhara y que su presencia allí era "la última prioridad de las autoridades marroquíes". También la corresponsal de la cadena de radio española SER y del diario español La Vanguardia, Carla Fibla, preguntó a Chakib Laâroussi sobre las causas de la prohibición. El 30 de octubre, éste le aconsejó que "siguiera la visita real por la televisión". Finalmente, el 31 de octubre, los responsables marroquíes informaron a esos medios de comunicación españoles que podían cubrir con normalidad el viaje del rey. Todas estas medidas se han adoptado después de la decisión de las autoridades marroquíes de llamar a consulta a su embajador en España.
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