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afrol.com, 30.11.2000 - Ayer, representantes africanos se reunieron en el cuartel principal de la Unión Europea en Bruselas para dicutir la realización de un trabajo de cooperación entre África y Europa, destinado a combatir la mutilación genital femenina. En Europa, hasta el momento, no se han realizado muchos esfuerzos por prohibir la práctica, que por otro lado, se está extendiendo rápidamente. El Parlamento Europeo nombró el día de ayer como el Día Internacional contra la Mutilación Genital Femenina (MGF) y se organizaron una serie de actos para informar sobre la situación de esta práctica en Europa. Representantes feministas y africanos pidieron a la Unión Europea que reconozca que la práctica de la MGF es, entre otras cosas, un abuso de los derechos humanos fundamenales. Esta práctica, también conocida por nombres como circuncisión femenina, conlleva la extirpación total o parcial del genital femenino externo. Este procedimiento innecesario se lleva a cabo con normalidad en 28 países africanos y en Oriente Próximo como tradiciones culturales. La Organización Mundial de la Salud (WHO) estima que la MGF ha efectado a más de 138 millones de mujeres y niñas en África y el número contnúa en aumento, aproxidamanete en 2 millones más cada año. Debido a los movimientos de migración y refugiados, el tema de la MGF es conocido ahora a nivel mundial. La mayoría de los países europeos han prohibido la práctica bajo la ley. Sólamente Gran Bretaña y Suecia tiene leyes específicas contra la MGF, pero otros países la incluyen dentro de su legislación contra los abusos infantiles. Aunque la práctica se está produciendo en Europa y las persecuciones a los culpables apenas se llevan a cabo. Bastantes países han prohibido también llevar a niñas para ser mutiladas genitalmente en el extranjero. Al menos 15 países africanos han prohibido también la MGF. Estos incluyen Burkina Faso, República Centroafricana, Yibouti, Egipto, Ghana, Kenia, Somalia, Togo y Senegal, que prohibieron la práctica en 1999. Otros países, como Gambia, defiende la MGF como una "parte de la cultura del país" (tal y como manifestó el propio presidente, Yaya Jammeh, en el pasado mes de febrero). Aunque prohibida en muchos países, estas leyes no se refuerzan en temas prácticos, ni en África ni en Europa, como vemos en los casos de Somalia o Yibouti, donde el 98% de las niñas menores de 7 años la han sufrido. Los países europeos, hasta el momento, no han estado preparados para combatir este problema, enfrentado directamente con los valores culturales y derechos básicos de los europeos de hoy en día. Siempre que un caso concreto aprece en los medios de comunicación, provoca automáticamente indignidad, debate público y una condenación general. En cualquier caso, el sistema legal no ha sido suficiente para frenar la indignación pública. Noruega: "Un
tema muy complicado" Sin embargo, Inger Sæter, portavoz del cuerpo de policía noruego declaraba ayer a Afrol.com que "el Defensor del Pueblo ha solicitado una investigación". Sæter confirmó que "de alguna forma, las investigaciones todavía continúan en proceso", pero es un "tema muy complicado". Como formalmente no existen denuncias, la policía no ha interrogado a los tres imanes. "Se está investigando el tema en general, pero no hay investigaciones hacia personas concretas", declaró Sæter tan tranquila. Ante la pregunta de si se producirían algunas persecuciones, la portavoz afirmó a afrol.com que era demasiado pronto para tomar decisiones sobre el tema. Gran Bretaña:
"Un escándalo" La semana pasada se publicó un informe del Parlamento británico condenando la MGF. En el informe se hace una llamada de atención al gobierno para reforzar la Ley de Prohibición de la Circuncisión Femenina y asegurar así que aquellos residentes en Gran Bretaña que practiquen la MGF a sus niñas serán perseguidos según dicta la ley británica. La parlamentaria Christine McCafferty declaraba en el informe que "es un escándalo que no se haya perseguido a los culpables de esta práctica bajo las leyes británicas y que la aplicación de la ley sea mínima. Ley de Prohibición de la Circuncisión Femenina (1985) es evidentemente inefectiva y debe ser cambiada". Suecia:
"Pasando el tiempo" En Gotemburgo, la segunda ciudad de Suecia, las autoridades civiles lanzaron hace siete años una campaña que continúa en marcha, creando equipos de trabajo en los que los inmigrantes africanos están invitados a romper el tabú del tema y a comentar su opinión sobre la práctica. "El proyecto se ha centrado en hacer el tema visible, pero también en que las cosas deben deben ser llevadas a cabo dejando pasar el tiempo", declara el líder del proyecto, Piret Esken. "El personal sanitario y las mujeres somalíes se han reunido, cara a cara, para discutir el tema, intercambiando información con la ayuda de traductores. Estas conversaciones han producido importantes logros", afirma Esken. La mayoría de las mujeres y hombres somaliés no habían hablado antes sobre el tema. Se piensan que estos proyectos reducirán la práctica, significativamente, en Suecia. Francia, aunque no tiene leyes específicas contra la mutilación genital femenina, es el único país europeo, junto con Suecia, donde se persigue a los culpables de esta práctica. En Gotemburgo, la policía ha estado investigando a parientes cercanos a chicas jóvenes que sufrieron la MGF en la región francesa de París, donde 25 casos están en proceso de investigación. España, aparte En el caso de España, la información sobre la mutilación genital femenina sigue siendo algo desconocido, no porque no haya inmigrantes africanos que seguramente la practican, sino porque el tema de la inmigración no ha preocupado hasta el momento más allá de las leyes de extranjería ni de las cifras. No se puede hablar, en el caso español, de una integración de los africanos dentro de la sociedad en comparacióncon el caso británico, francés, sueco o noruego que hemos descrito y, practicamente, no existe información sobre la práctica de la mutilación genital femenina en este país.
Muchas de las mujeres mutiladas genitalmente que viven en Europa están ahora al frente de la campaña contra esta práctica y están intentando realizar grandes presiones a la comunidad internacional para que refuerzen sus legislaciones y procedimientos policiales para acabar con esta práctica. La conferencia en el Parlamento Europeo espera presionar a los distintos gobiernos europeos para proteger a las mujeres inmigrantes que viven en la Unión Europea, aplicando las leyes existentes para protegerlas de esta violenta práctica.
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