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afrol.com 08.03.2001 - Un nuevo informe demuestra que millones de niñas, en todo el mundo, son obligadas a casarse prematuramente. Los países africanos son los más afectados, llegando a haber un 70% de niñas que sufren esta situación en Congo Kinshasa y Níger. UNICEF exigió ayer que se organice una campaña internacional para evitar el fenómeno del matrimonio prematuro, considerado como "una violación de todos los derechos básicos de la infancia". Esta exhortación, realizada la víspera del Día Internacional de la Mujer, forma parte de un nuevo informe publicado ayer por el UNICEF. Titulado "Early Marriage: Child Spouses", analiza por qué en las poblaciones muy pobres se mantiene la práctica del matrimonio prematuro e incluso aumenta cada vez más su número. "Obligar a los niños, y especialmente a las niñas, a casarse temprano puede ser perjudicial desde los puntos de vista físico y emocional", dijo Carol Bellamy, la Directora Ejecutiva del UNICEF. "Es una conculcación de su derecho a la libertad y al crecimiento personal. Pero hasta la fecha, prácticamente no ha habido ningún intento por considerar el matrimonio prematuro como una infracción en sí misma contra los derechos humanos". Al analizar el matrimonio prematuro como una infracción de los derechos básicos de la infancia, el informe procura aprovechar el impulso para conseguir cambios. "En el marco de un movimiento cada vez mayor, se trata de una nueva medida destinada a poner fin a la muda desesperación de millones de niños, especialmente niñas, atrapadas a menudo en situaciones donde impera la miseria y el dolor", dijo Bellamy. El informe examina muchas de las implicaciones del matrimonio prematuro, desde la restricción de la libertad personal hasta sus repercusiones sobre la salud y la educación. Tanto para los niños como para las niñas, el matrimonio prematuro tiene profundas consecuencias físicas, intelectuales, psicológicas y emocionales, ya que reduce las oportunidades educativas y las posibilidades de crecimiento personal. Además, en el caso de las niñas, casi con toda seguridad la situación conlleva un embarazo prematuro -que causa mayores tasas de mortalidad derivada de la maternidad- y una vida de sumisión doméstica y sexual. Las adolescentes son también más susceptibles que las mujeres maduras de contraer enfermedades transmitidas por la vía sexual, inclusive el VIH/SIDA. Su vulnerabilidad aumenta peligrosamente debido a que en muchos lugares se considera que si un hombre duerme con una mujer virgen, puede curarse del SIDA. En todos los países del mundo se celebran matrimonios prematuros, pero su incidencia es mayor en diversas zonas de Africa y Asia meridional. A continuación presentamos el porcentaje de niñas con edades entre los 15 y los 19 años que ya están casadas en una serie de países seleccionados: - República Democrática del Congo: 74% Dentro del estudio de la situación en el continente africano, UNICEF distingue entre dos grupos de países: aquellos donde los matrimonios prematuros están aumentando, como Kenia, Uganda, Zimbabwe y Senegal, y aquellos países donde no se producen cambios, como Camerún, Costa de Marfil, Lesotho, Liberia y Mali. En muchos de los países el porcentaje de casos supera el 40%.
La pobreza como causa La pobreza es uno de los factores principales que llevan a un matrimonio prematuro. En Bangladesh, los progenitores que viven en la pobreza aceptan separarse de sus hijas bajo promesas de matrimonio, o de falso matrimonio, un engaño que se utiliza para reclutar a las niñas y convertirlas en prostitutas en otros países. Informes provenientes de Iraq indican que el matrimonio prematura está aumentando como respuesta a la pobreza. El deseo tradicional de proteger a las niñas de los embarazos fuera del matrimonio es también uno de los factores más importantes. Un estudio reciente del UNICEF indicó que un 44% de las mujeres de 20 a 24 años en Níger se casaron antes de alcanzar los 15 años debido a esta cuestión. En las comunidades que se estudiaron, el padre tomó todas las decisiones relativas a la edad en que la hija debía casarse y la elección del esposo. El maltrato es frecuente en los matrimonios prematuros. Los datos provenientes de Egipto indican que un 29% de las adolescentes casadas han recibido malos tratos por parte de sus maridos (o sus maridos y otras personas) y, de estas adolescentes, un 41% han recibido palizas cuando estaban embarazadas. Un estudio realizado en Jordania, publicado en 2000, indicó que un 26% de los casos de violencia doméstica registrados se produjeron contra esposas menores de 18 años. La violencia doméstica obliga a algunas jóvenes a huir desesperadas. "Aquellas que lo hacen, y todos aquellos jóvenes que eligen un compañero para el matrimonio contra los deseos de sus progenitores, pueden ser castigados, o incluso asesinados, por sus familias. Estas niñas corren el peligro de ser víctimas de los 'asesinatos por honor' que se dan en Bangladesh, Egipto, Jordania, Líbano, Pakistán, Turquía y en otras partes", indica el informe.
Como evitar los matrimonios prematuros Para evitar los matrimonios prematuros es precisa la intervención de una amplia gama de individuos y organizaciones, desde dirigentes comunales a organismos internacionales. Un primer paso es informar a los progenitores y a los jóvenes sobre las consecuencias negativas de los matrimonios prematuros, para ofrecerles la posibilidad de evitarlos. La educación es la clave de este proceso. Convencer a los progenitores de la importancia de mantener a sus hijas en la escuela es fundamental para que estas niñas logren un desarrollo pleno y para que aplacen el matrimonio. Sri Lanka y el estado de Kerala, en la India, son buenos ejemplos. En ambos se contrae el matrimonio a una edad bastante elevada. En ambos se ha concedido prioridad a la educación de las niñas. "Esto ha servido para cambiar la forma en que los hombres y las mujeres perciben sus funciones y sus posibilidades y ha conducido a que se preste un mayor apoyo a los derechos de la mujer que en otras partes de (Asia meridional)", dice el informe. En el caso de las niñas que ya están casadas, es preciso establecer servicios para ofrecerles orientación sobre cuestiones como el maltrato o la reproducción. Las niñas con edades entre los 15 y los 19 años dan a luz 15 millones de niños al año. Muchas de ellas ni siquiera acuden a una clínica prenatal ni reciben la ayuda de una partera profesional. Ambas situaciones pueden tener graves consecuencias sobre la salud de la madre y del hijo.
Fuente: UNICEF
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