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afrol News / prensamujer.com, 21.06.2001 - Con motivo del "Primer día del Refugiado", Rut Lubbers, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), ha recordado a todos los países que la ayuda humanitaria no es una opción caritativa para cuando nos sentimos generosos, sino un deber moral y legal. ACNUR inició el pasado año una campaña "Respect" basada en la canción del mismo nombre de Aretha Franklin reivindicando una mirada de respeto para aquellas personas que son obligadas a dejar sus pueblos, amistades y pertenencias y lanzarse hacia un futuro más que incierto. El final de la Segunda Guerra Mundial dejó a un millón de personas refugiadas vagando por Europa. Las Naciones Unidas decidieron crear una comisión provisional que se encargara del asentamiento de esta población ambulante. Creyeron que la tarea no duraría más de tres años; se confundieron. Así nació ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) que este año cumple cincuenta años y continúa con la labor de ayuda a los colectivos que huyen de guerras y persecuciones. La cifra desde la contienda mundial se ha multiplicado y hoy son 22 millones de personas quienes precisan del auxilio internacional. Se estima que la mitad son menores de 18 años y un 80% son mujeres. Con motivo del cincuentenario de esta institución, ACNUR presentó hace unos meses el informe "La situación de los refugiados en el mundo" que evidenciaba la magnitud del drama y la "mezquindad económica" de los países desarrollados que cada vez donan menos dinero a este organismo y ponen más trabas a las personas refugiadas. Europa se defiende de las acusaciones afirmando que recibe el triple de solicitudes que EE.UU y Canadá y que muchas de las solicitudes son de personas que no necesitan una protección internacional. Los estados europeos, obsesionados por frenar la inmigración, definen de una manera excesivamente estricta el concepto de refugiado sin considerar que la pobreza, de la que huyen miles de personas, tiene raíces políticas. Desde ACNUR se insiste en que no sólo hay que asistir a las personas desplazadas por conflictos bélicos, sino que se deben erradicar las causas de dichos conflictos. En el año 99, solicitaron el auxilio de ACNUR un millón más de personas de lo previsto debido a los conflictos de los Balcanes y Kosovo. En 1990, se asistió a 15 millones de personas y, en 1995, a 27,4. En España, en el 1999, de las 8400 personas que solicitaron el estuto de refugiado, se aceptaron 250 basándose en el Estatuto de Refugiado de Ginebra y 700 se regularizaron por motivos humanitarios. El Alto Comisionado ha comunicado que en el año 2000 sólo ha podido realizar el 55% de las acciones previstas por falta de recursos económicos.
Fuente: prensamujer.com .
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