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afrol.com, 06.10.2000 - Después de que la noche del miércoles la cadena de televisión noruega TV2 emitiese un amplio documental sobre la práctica de la mutilación genital femenina (MGF) entre los inmigrantes africanos que residen en el país, la Ministra de Familia e Infancia prometió perseguir a un somalí y a dos gambienses dedicados a promover dicha práctica. Hasta el momento, se habían dado muy pocos casos de MGF en Europa. El documental emitido en Noruega (país que cuenta con un amplio grupo de musulmanes entre sus numerosos inmigrantes) informaba ampliamente sobre la extendida práctica de MGF entre los inmigrantes africanos, en especial los de Somalia y Gambia. La mayor parte del documental ofrecía la historia de Kadra, una chica somalí de 20 años que reside en Oslo. Kadra ha huído de sus padres, que quieren llevarla, junto a sus dos hermanas pequeñas, a Yibuti para que les practiquen la mutilación genital. Esta práctica de MGF durante las "vacaciones a África" es normalmente la forma más común de llevarla a cabo para los musulmanes que residen en Noruega y, probablemente, en el resto de Europa. Una de las formas más practicadas dentro de la MGF es la infibulación, mediante la cual se trata todo el genital femenino para acabar cosiéndolo y cerrándolo casi en su totalidad. Los riesgos sanitarios que conlleva son elevados, produciendo incluso un elevado número de muertes. Kadra, con un micrófono y una cámara secreta, fue a visitar a tres imanes y a un orientador, musulmán de un centro educativo en Oslo para explicar su miedo y pedir consejo ante la obligación que le imponen sus padres. Todos le respondieron que debía obedecer, viajando a Yibuti y llevando a cabo el rito, que, aseguraron, no es peligroso. Cuando le contó a uno de los imanes gambienses que la práctica estaba prohibida en Noruega, el religioso le respondió que "como estoy seguro de que lo entenderás, nosotros los musulmanes debemos de tener cuidado aquí en Noruega. Yo, por ejemplo, tengo dos esposas. Algo prohibido en Noruega. Cuando mi esposa de Gambia me visita le digo al gobierno noruego que se trata de mi hermana o tía. Esa misma discreción es la que tú debes llevar con este tema". Después, los imanes y el orientador educativo fueron visitados por un equipo de televisión, para ser entrevistados sobre si ellos conocían algo acerca de la MGF en Noruega. Ninguno conocía nada de este tema en Noruega y, aún más, que ellos nunca aconsejarían a ninguna chica a hacerlo. Después de la emisión del documental, el imán gambiense, Ebrahim Sahidi, participó en un debate en directo emitido por la misma cadena de televisión. El debate era con la Ministra noruega de Familia e Infancia, Bekkemellom-Nordheim, el ex-Ministro de Justicia, Dørum, el Director General de Servicios Sanitarios y la propia Kadra. Después de un primer intento de negar las acusaciones, Sahidi acabó más tarde pidiendo públicamente perdón a Kadra y al pueblo noruego por el consejo que había dado a la joven. Los sorprendidos representantes del gobierno noruego admitieron que no habían tenido noticias hasta el momento de este problema. La Ministra Bekkemellom-Nordheim, después de haber escuchado al imán defendiendo y disculpándose a sí mismo, prometió que los cuatro serían perseguidos. "Puedo garantizar vuestra persecución", manifestó. El castigo por apoyar la MGF en Noruega puede ser entre tres y ocho años de cárcel. Ayer, el Defensor del Pueblo noruego anunció que ya ha solicitado a la policía investigaciones contra los líderes musulmanes y otros que promocionan la MGF o ayudan a que se lleve a cabo su práctica ilegal. La práctica de la MGF está aumentando en Europa, Australia, Canadá y EEUU, debido principalmente a los inmigrantes de países africanos y asiáticos. La práctica está prohibida en todos estos países, pero muy pocos casos se han perseguido. Hoy, el número de mujeres que han sido mutiladas genitalmente en todo el mundo es entre 100 y 140 millones. Se estima que dos millones más de chicas, cada año, corran el riesgo de ser víctimas de esta mutilación, según la Organización Mundial de la Salud. En Gambia, el gobierno no ha adoptado ninguna ley contra la MGF y no se la considera un delito. En febrero, el presidente Jammeh manifestó públicamente que el gobierno no iba a prohibir la MGF y que ésta forma una parte de la cultura del país. Los informes sitúan entre el 60-90% el porcentaje de mujeres que han sufrido la MGF en Gambia. En Somalia y Yibuti es ilegal la MGF, pero el gonierno no toma medidas para que se aplique la ley y se persiga a los culpables de esta práctica. El 98% de las niñas mayores de 7 años han sufrido la MGF (infibulación), tanto en Somalia como Yibuti.
Fuente:
TV2, Medios noruegos y Organización Mundial de la Salud
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