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afrol.com, 10.01.2001 - Finalmente, y a pesar de la llegada el pasado día 7 del polémico Rally París-Dakar a la frontera marrueco-saharaui, el Frente Polisario decidió suspender la vuelta a las actividades militares que había venido anunciando durante la última semana. Tan sólo 3 días antes de la llegada del Rally, el Presidente Mohamed Abdelaziz declaraba que: «iremos a por todas, ya que si se tratara realmente de una competición deportiva, sus organizadores nunca hubieran debido mostrarse tan insultantes con nuestra causa». Sin embargo, finalmente fueron más decisivas las llamadas de atención internacionales que el gobierno saharaui recibió por parte de, entre otros, EE.UU. y Argelia, recomendando la calma ante esta llamada a las armas que el gobierno de Sáhara Occidental venía proponiendo desde el pasado día 22 de diciembre. Según palabras del Ould, Salek, Ministro saharaui de Asuntos Exteriores, el pasado día 1 de enero: «Las autoridades saharauis se considerarán con derecho a tomar libremente cualquier decisión con respecto a la tregua en vigor, y reiniciarán por consiguiente las actividades militares dentro del marco del ejercicio del derecho de legítima defensa, si el trazado fronterizo entre la República saharaui y Marruecos es franqueada por el Rally.» Tanto los organizadores del París-Dakar como representantes marroquís se han defendido de la polémica recordando que ya el Rally pasó en su momento por el Sáhara durante este periodo de alto-el-fuego. Afirmaciones ante las que los saharauis continúan viendo esta intromisión deportiva como una ruptura flagrante del alto el fuego, en fuerza desde el 6 de septiembre de 1991, y cuya responsabilidad incumbe a Marruecos. Así, el embajador saharaui en Argelia declaraba a un medio argelino el 3 de enero que «en el pasado, el rally se realizaba tras consultar los organizadores con las autoridades saharauis. Siempre les hemos aconsejado evitar este territorio, ya que nadie puede garantizar su seguridad en esta zona. Pero esta vez no nos han consultado con antelación... », y añadió que «el Frente Polisario nunca ha diferido amenazas contra los participantes. Hemos dicho claramente que se trataba de una estrategia marroquí, que pretende no darnos opción ante el hecho consumado, pretende obtener legitimación de su presencia en el Sáhara Occidental. Nuestra reacción no es sino legítima defensa y responderemos en contra de las fuerzas marroquíes si el trayecto del rally no se modifica.(...) Les notifico que en este mismo momento, todas nuestras fuerzas están mobilizadas en territorio saharaui. La Armada de liberación del pueblo saharaui está preparada, y espera nuestras órdenes.» Del mismo modo, el presidente Mohamed Abdelaziz declaró en una entrevista que: «Lo anunciamos solemnemente a su debido tiempo, iremos a por todas, ya que si se tratara realmente de una competición deportiva, sus organizadores nunca hubieran debido mostrarse tan insultantes con nuestra causa». A pesar de todo, y de las legítimas protestas saharauis ante el desarrollo de esta prueba de competición en sus tierras, ocupadas ilegítimamente por Marruecos desde hace años, se llegó a evitar ( al menos, por el momento) el confrontamiento bélico que ya se temía desde hacía unas semanas. Pero el conflicto saharui-marroquí continúa, aunque la comunidad lo tenga que recordar sólo cuando un París-Dakar pasa por allí.
Fuente:
ARSO, Agencias
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