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afrol News, 27.06.2001 - Tan sólo se ha informado de algunos detalles de la reunión que mantuvo ayer a puerta cerrada el Consejo de Seguridad de la ONU y que continuará mañana, sobre el plan nuevo para Sáhara Occidental y en el que se abandona el esperado referéndum. Sin embargo, el autor del plan, James Baker III, se vio obligado a admitir ayer que el plan está basado en una propuesta marroquí. El nuevo plan de la ONU sobre una solución para el conflicto saharaui que ya dura 25 años, propuesto por el Secretario General de la ONU Kofi Annan en colaboración con su Enviado Personal James Baker, fue discutido ayer en el Consejo de Seguridad. El plan ya ha recibido un rechazo total por parte del Frente POLISARIO, representante de la lucha saharaui para recuperar el territorio, mientras que ha sido aplaudido por Marruecos, el país que ocupa Sáhara Occidental desde 1975. El plan deja a un lado el referéndum que la ONU ha intentado realizar ya durante nueve años, para abrir las puertas a una autonomía dependiente de Marruecos. El Enviado de la ONU y ex-Secretario de Estado estadounidense, James Baker, era ayer interrogado en el Consejo de Seguridad por parte de Argelia, el principal aliado del POLISARIO. Tuvo que admitir el "origen marroquí" de su plan, aunque mantuvo que el plan original marroquí había sido "pulido" antes de adoptarlo como propio. Durante la presentación de su plan a los 15 miembros del Consejo, Baker lo defendió apasionadamente, diciendo que representaba un nuevo planteamiento de "un problema muy complicado". Baker mantuvo que la intención del plan era sentar a negociar a las dos partes y no significa abandonar el plan actual, que prepara un referéndum para dejar a la población del territorio elegir entre independencia o integración respecto a Marruecos. - "En esta propuesta no estamos pidiendo a nadie abandonar algo", declaró Baker a los periodistas después de la consulta realizada a puerta cerrada en el Consejo de Seguridad. "Pedimos que las partes tengan voluntad para volver a reunirse y hablar. No vamos a abandonar el plan que incluye el referéndum", subrayó Baker, "pero hemos intentado implantar dicho plan ya durante diez años y debería parecer razonable intentar otro acercamiento, si es posible". Las limitadas posibilidades de éxito que tiene el plan de Baker se han hecho evidentes después del rechazo total por parte del Frente POLISARIO y Argelia. El embajador de Argelia en la ONU, Abdallah Baali, declaró ayer que los oficiales de la ONU habían "torcido los hechos, truncado los argumentos y, sin vergüenza alguna, tomado parte en un asunto extremadamente sensible". En una entrevista al periódico español 'El Mundo', del 25 de junio, el presidente saharaui, Mohamed Abdelaziz, aseguró ver el plan como una "declaración de guerra". Las fuertes reacciones contra el plan no llegaron a ser una sorpresa para el negociador de la ONU. Baker, ya había mostrado el 5 de mayo el plan original marroquí a la Representación en Europa del Frente POLISARIO y encontró "un rechazo total y definitivo", según la propia Representación del POLISARIO. Detalles del plan que se publicaron entonces demuestran que el "plan nuevo" de Baker y Annan es prácticamente idéntico a la anterior propuesta marroquí. Aunque hay un rechazo total por parte del POLISARIO y Argelia, todavía hay una posibilidad de que se adopte el plan en el Consejo de Seguridad; aún sabiendo que el POLISARIO no lo cumpliría y el plan, ya destinado al fracaso, naufragaría antes de lanzarlo. Se espera que los países con derecho a veto, Francia y EE.UU., aceptarán el plan. Ayer comenzaron las discusiones sobre un boceto de la resolución sobre Sáhara Occidental, pero había que aplazar su finalización. Aunque la mayoría de los análisis mantienen que el plan de Baker y Annan obtendrá el apoyo del Consejo de Seguridad, la ONG pro-POLISARIO 'UK Western Sahara Campaign' opina que será rechazado por el Consejo. "Las propuestas ... están tan lejos de lo que es aceptable para los miembros del Consejo de Seguridad que quizás Baker se verá obligado a resignarse", según un análisis de la organización. Con más información que confirma que el referéndum preparado hace tiempo, en efecto, podría ser implantado dentro de muy poco tiempo, los miembros del Consejo de Seguridad podrían considerar que no se deberían gastar los nueve años de trabajo invertidos en su implantación por un cambio repentino en la política que no es sostenido por las dos partes envueltas en el conflicto. Incluso James Baker, dirigiéndose al Consejo de Seguridad, admitió que se necesitaría un consenso entre las dos partes para llegar a una solución pacífica y durable para el conflicto. "No se resolverá si las partes no están dispuestas a ejercer la voluntad política necesaria para colaborar, bajo el auspicio de la ONU, y dejar a un lado sus diferencias", concluyó el Enviado de la ONU. Una "voluntad política" así está excluida por parte del POLISARIO si será el plan nuevo el que formará la base para las negociaciones. También ha causado bastante impresión la fuerte protesta de Argelia al plan. Argelia, que bajo la presión de Francia había enviado a Baker, en primer lugar, un memorando diciendo que no excluiría el plan como una base para las negociaciones, luego mandó una protesta firme al Secretario General de la ONU, Kofi Annan. Baker, notando ese cambio clave de opinión por parte de Argelia, confirmó al Consejo de Seguridad que, si Argelia retiraría su apoyo al plan, no se podría "prever una perspectiva buena para una solución pacífica al conflicto saharaui". Annan se niega todavía a comentar la carta argelina de protesta, según la propia ONU.
Por Pablo Gracia, editor de afrol News
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