Asociación de Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial (ASODEGUE):
'AUGUSTO MBA-SA OYANA HA VUELTO DEL INFIERNO', 01.09.2000 

 
Autor: Asociación de Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial (ASODEGUE)
Fecha: 01.09.2000
Título: AUGUSTO MBA-SA OYANA HA VUELTO DEL INFIERNO
Fuente: Asociación de Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial (ASODEGUE)



AUGUSTO MBA-SA OYANA HA VUELTO DEL INFIERNO.

 

 Augusto voló la mañana del 17 de junio en el avión de EGA (Ecuatoguineana de Aviación) que procedente de Douala, en Camerún, debía conducirle primero a Malabo y después a Bata. Tenia como compañero de asiento a Carmelo Modu, viceministro guineano de Obras Públicas, que regresaba al país procedente de Nairobi. Llevaba pasaporte español con visado para entrar en Guinea obtenido en la embajada de este país en Camerún. 


Como en cada vuelo de este tipo, al tomar tierra en Malabo, las azafatas comunicaron al pasaje que debían permanecer en el avión todos aquellos que tuvieran intención de continuar hasta Bata. Sin embargo, pocos minutos después subía al aparato Chico Enri, comisario de fronteras y ordenaba, "todos los pasajeros deben bajar". 


En la misma pista, Chico Enri pidió a Augusto su pasaporte y le invitó a subir a un todo terreno, con el que salieron del aeropuerto. Viajan junto con Augusto y Chico Enri, el conductor y dos elementos uniformados de la Seguridad sentados a ambos lados de Augusto en la parte trasera del vehículo.
La hora teórica de salida del vuelo desde Douala eran las 8 de la mañana, aunque había salido con un cierto retraso. La "detención" de Augusto se produce, por tanto, entre las 9 y media y las diez del 17 de junio y en contra de lo transmitido a su familia por los representantes españoles en Malabo, llevaba documentación que le acreditaba como ciudadano español.


El todo terreno debe cruzar la ciudad de Malabo para llegar a su destino en la zona presidencial (parte de la ciudad reservada a los altos dirigentes del país y entre ellos, naturalmente, al presidente Obiang y su familia; en esta zona está también el penal de Black Beach). Allí les esperaba Julián Ondo Ncumu, responsable de la Seguridad Presidencial, que habla durante quince-veinte minutos con Chico Enri. Transcurrido este tiempo cambia la dotación del todo terreno, que es ocupado ahora por tres elementos de la Seguridad vestidos de paisano. Son estos quienes llevaron a Augusto a Black Beach. Eran las doce de la mañana, aproximadamente, de un sábado y todo estaba desierto. No encontraron a nadie a la entrada del penal, ni tampoco en los pasillos. No estaba tampoco el carcelero. Le obligaron a desnudarse y le quitaron todo el equipaje de mano que llevaba hasta el momento. Le quitan incluso el anillo que llevaba en una mano. Lo dejaron en calzoncillos, encerrado en lo que después identificaría como la celda número 8 del módulo central de Black Beach. 


No fue a verle nadie durante el resto del sábado, ni tampoco durante el domingo, día 18, y tampoco le llevaron agua ni comida.


Al cabo de unas dos horas empezó a oír la conversación de otros presos encerrados en celdas contiguas. Hablaban en fang y comentaban que habían llevado a "uno nuevo"; no debía ser guineano porque han podido verle al pasar y va vestido con traje y corbata. "Han debido traerlo de fuera". Augusto se identifica y comienza una larga conversación que va a durar buena parte del sábado y del domingo.


En el módulo central, en el que está encerrado, hay 17 celdas que dan todas ellas a un patio. La celda número 8, y la número 10, a la que le trasladarán pasados unos días, tienen, aproximadamente, dos metros de largo (la longitud correspondiente a los dos brazos extendidos) y un metro de ancho (un solo brazo extendido). La altura de las paredes es de unos seis metros. En el techo hay una claraboya con cuatro barrotes, por donde entra la luz. Es un falso techo por encima del cual se abre una especie de desván que tiene cerca de nueve metros de alto. Esta cubierto por un tejado de zinc (al menos) a dos aguas. Las puertas son sólidas, pero no ajustan exactamente a los huecos en los que han sido instaladas, lo que permite, en unos casos, ver lo que pasa en el pasillo, en otros, meter cosas por debajo... No hay la menor instalación higiénica. Los presos han de utilizar briks de la marca española "DON SIMON" para almacenar los orines y las heces que se vierten periódicamente (una vez al día como máximo), por uno de ellos, en el water principal de la cárcel. Augusto no saldrá nunca a hacer esta operación que se le encarga a otros detenidos en este mismo módulo. Hay algunas sabanas dejadas allí por los presos bubis que ocuparon estas mismas celdas antes de su traslado a Evinayong. Nadie se ha encargado de lavarlas.
Son cinco las celdas ocupadas. Están encerrados allí cuatro militantes de la formación no legalizada Fuerza Democrática Republicana (FDR) contra los que no se ha formulado acusación alguna. Son Gabriel Nse Mañana, Ruben Fima, Romualdo Ndong y Marcelo Seme Nze. Fueron detenidos en la última semana de mayo, coincidiendo con la celebración de las elecciones municipales. Todos han sido torturados, en especial Nse Mañana y Seme Nze. A este último le partieron una pierna.


El quinto detenido es Enrique Angue y está acusado de asesinar al cooperante francés Roger Branger. Se le pide pena de muerte pero será condenado, en los primeros días del mes de agosto, a treinta años de cárcel.


El régimen carcelario prohibe a los detenidos de este módulo hablar o comunicarse entre sí. Reciben comida de sus familias dos veces al día (a las 9 de la mañana y a las 6 de la tarde). Las autoridades del penal solo les proporcionan una hogaza de pan al día. Si no les llega comida de fuera, ésta será su única alimentación.


Este modulo central esta rodeado a izquierda y derecha por otros dos en los que los detenidos viven en una nave corrida, sin celdas individuales. Todos ellos tienen sentencia firme. Pueden cocinar alimentos que les lleven sus familiares y tienen radios e incluso aparatos de televisión. En algún momento las noticias pueden oírse en el modulo central. Los condenados en el juicio de los bubis (mayo-junio 1998) ocuparon también uno de estos módulos y los carceleros parecen haber adoptado últimamente un criterio étnico a la hora de distribuir a los presos. En la actualidad en uno de estos módulos solo hay presos bubis y en el otro hay fang y miembros de otros grupos étnicos. Oyen alguna vez como golpean a los presos bubis y como estos piden clemencia a una persona de nombre Obama.


A las cuatro de la tarde del lunes Augusto recibe la visita del carcelero y de Julián Ondó Ncumu que le dice que solo hay tres personas que conozcan su presencia en Black Beach: el presidente Obiang, el comisario de fronteras y él. Le dice también que tiene que colaborar y que si lo hace lo sacarán de allí y lo mandarán a un hotel. Le deja unos folios para que "escriba lo que sabe". Augusto responde que no sabe de qué se le habla...


A las diez de la noche el carcelero le ordena que se ponga un mono de color negro y un pasamontañas y le saca del penal. A la salida le esperan Ondó Ncumu y dos elementos de la seguridad. Va descalzo y con las manos esposadas a la espalda. A través de los agujeros del pasamontañas puede ver que lo suben al mismo todo terreno en el que viajó el día de la llegada y que le dan varias vueltas por un espacio reducido con la intención de despistarlo. Se detienen junto a una zona iluminada en la que hay unas pistas de tenis. El presidente Obiang estaba jugando en ellas.


Lo llevan a una plaza cercana, ajardinada, en la que hay bancos con azulejos y allí, al aire libre, empiezan a interrogarle. Augusto queda sentado en el suelo, mirando al mar y a su espalda, de pié, están Julián Ondó y los dos torturadores. Julián Ondó no intenta en ningún momento ocultar su identidad.


Le preguntan por el "golpe de Alandi". ¿Cómo lo financia? ¿Va a acudir él, personalmente, el día del golpe? ¿Será el 12 de octubre en Ebebiying? ¿Cómo financia a los ex-militares guineanos que están exilados en Camerún? ¿Cuál es el Plan de Acción Opositores? En estos momentos no le golpean. (Alandi es Santiago Eneme Ovono, primo de Obiang, colaborador del régimen hasta mediados del año 1999; desde diciembre de este año vive exilado en Madrid)


Augusto responde que es amigo de Alandi, que lo conoció cuando era embajador en Camerún y su identificación con Obiang era total. "Aunque yo hubiera querido a hablar con él de algo contrario al régimen, no parece que fuese la persona más dispuesta oír este tipo de comentarios".


Tras un periodo de insistencia por ambas partes, oye como Obiang abandona las pistas de tenis y se va. Entonces Ondó Ncumu le dice que "como no colabora" van a atarle los pies y, efectivamente, le atan los pies e introducen un palo largo entre las manos y entre los pies. Lo llevan a una barandilla donde queda boca abajo, con el cuerpo en el vacío. Le golpean durante largo rato en las manos, en los pies, por todo el cuerpo, mientras le preguntan por Severo Moto, por Bonifacio Nguema Esono, Daniel Oyono, Eloy Eló... (Dirigentes de los partidos opositores PP, FDR y UDI; todos ellos, con la excepción de Moto, son originarios de la región de Mongomo, lo mismo que Obiang). Más tarde le ponen boca arriba mientras siguen golpeándole. Le preguntan si Radiotrónica, la empresa en la que trabaja Augusto, se dedica a la venta de armas. "¿Dónde las tienes escondidas? ¿Las ha llevado ya a la frontera con Camerún?". Le acusan de no tener en cuenta que el día 12 de octubre habrá niños en los festejos que podrían morir durante los incidentes. Le amenazan con entregarlo a los marroquíes... Julián Ondó presume también de que "ahora que tenemos dinero ya no es como antes. Ahora tenemos colaboradores en la administración española. No creas que van a venir a salvarte". Augusto llora, les pide perdón... Hasta que en un determinado momento pierde el conocimiento. Al día siguiente sus compañeros de módulo le contaron que había sido devuelto a la celda a las tres de la madrugada.


No dio señales de vida, ("no te quejabas, ni contestabas cuando te llamábamos") hasta pasado el mediodía. Pudo comprobar entonces que tenía erosiones en los brazos y las piernas y magulladuras por todo el cuerpo. El carcelero le llevó una botella de agua y un envase de un producto fabricado en Camerún de marca Mentolatum (¿un inhalador?), del tamaño de una moneda de 500 pesetas, para que se lo diese en las heridas. El resto de los detenidos había pasado por un trance similar. Todos ellos han sido torturados en el mismo sector de la zona presidencial y todos han tenido el Mentolatum como remedio.
El miércoles empiezan a llegar a Malabo los jefes de estado africanos que van a asistir a una reunión de países de la zona. Julián Ondó esta muy ocupado y no puede hacer caso a Augusto. Más tarde acompañará a Obiang en un viaje a Libreville, a Suiza y a Francia. Cuando vuelva a Guinea se irá a Bata para celebrar el 3 de agosto, aniversario del golpe de estado que llevó a Obiang al poder.


En este periodo nadie se ocupará de Augusto. No le está permitido recibir comida de sus familiares, no recibe visitas (ni noticia alguna) de la embajada de España. Los otros detenidos le pasan una parte de su comida. Un día el carcelero advierte que hay restos en el suelo de su celda y lo cambia de la número 8 a la número 10 cuya puerta encaja mejor y donde cree que podrá controlarlo con más facilidad. Augusto pide que le compre algo en el exterior, que utilice una parte del dinero que le quitaron al llegar. El carcelero le explica que él es un preso más, que "el ministerio de Justicia no da más que para una hogaza de pan al día" y que "quien te trajo no está".


La situación de los presos en Black Beach no está regida por ley alguna, sino que es decidida por las personas "a las que pertenecen". Así, Augusto, Gabriel, Ruben, Romualdo y Marcelo "son de Julián". Enrique "es de Manuel" (de Manuel Nguema Mba, Director General de Seguridad). Enrique está permanentemente esposado, aun cuando esté en la celda.


En este periodo Augusto obtuvo del carcelero una Biblia, unas hojas y un bolígrafo. Empieza a recibir información de las declaraciones de su mujer (Guadalupe Nguema) y, en un caso, de su hijo mayor en el programa para Guinea de Radio Exterior de España. Padece un acceso de paludismo y le dan pastillas de Nevakin. 


Un día reconoce su reloj en la muñeca del carcelero. "Ya sabes cual es aquí la costumbre. Me ha tocado en el reparto" le dice por toda justificación.


Después del 3 de agosto visitan Malabo altos dirigentes de Nigeria y de Ghana. Ondó Ncumu permanece varios días en la capital y aprovecha para visitar a Augusto. Le dice que ha habido alguna complicación porque sabe que los opositores guineanos preparan una operación militar. Insiste en que nadie desde España se interesa por él, aunque le comenta que su mujer está haciendo declaraciones por Radio Exterior. Cambia la argumentación respecto a las "visitas" anteriores y le pide dinero. Le ofrece ponerlo en una frontera a cambio de dinero. Augusto acepta la operación y Julián Ondó sale de Black Beach para pedir instrucciones. Cuando vuelve trae un talonario de cheques que llevaba Augusto en su equipaje. Le firma un talón "al portador" por un importe de 15.000.000 de francos CFA (4 francos CFA= 1 peseta). Esta cantidad debe añadirse a los 5.000.000 de F CFA que le quitaron al llegar al país. 


El lunes, catorce de agosto, se entera por el carcelero de que Ondó Ncumu ha salido para Bata y no volverá hasta después del 12 de octubre, fecha de la Fiesta Nacional.


Los cuatro detenidos de la FDR inician una huelga de hambre cuando creen advertir síntomas de envenenamiento en Marcelo Seme Nze. La huelga durará dos días a partir de los cuales deciden mezclar la comida de todos e impedir así envenenamientos individuales. Marcelo Seme padece una erupción por la mayor parte del cuerpo y su estado es muy preocupante.


Augusto entra en un periodo de depresión en el que intenta colgarse con una sabana desde los barrotes de la claraboya. A partir de ahí advierte que uno de estos barrotes no está fijado por un de los extremos y empieza a tramar su fuga. En la tarde-noche del viernes 18 consigue desplazar el barrote y en calzoncillos, ayudado por la sabana que había utilizado hasta entonces para impedir que las cucarachas entrasen en la celda, sube al desván y aprovechando un boquete que hay en la pared exterior se descuelga y se deja caer a la desembocadura del río Cónsul. En principio su intención no es llegar a la embajada de España sino "hacer ruido", forzar a las autoridades guineanas a reconocer que está encerrado en Black Beach. Finalmente llega a la embajada española a las primeras horas de la madrugada del sábado 19 aprovechando un descuido de la vigilancia. 


La máxima autoridad en la representación española es, en aquel momento, Hugo Regojo Zapata, Secretario de Embajada. Augusto recibe las atenciones adecuadas, come, se baña y se viste con ropas que le presta el propio diplomático. En las primeras conversaciones el señor Regojo reconoce que en la embajada sabían que Augusto había entrado en el país con pasaporte español.


El sábado lo pasa descansando y viendo videos. El domingo, a la hora del desayuno Regojo le anuncia que, si no hay complicaciones, saldrá hacia Madrid en el vuelo de Iberia de esa misma tarde. Le dice que Antonio y Manuel Mba Nguema, máximos dirigentes de la Seguridad y parientes directos de Obiang están de acuerdo en no poner obstáculos a su salida. A las dos de la tarde llega desde Madrid, en el mismo vuelo de Iberia que sacará a Augusto, el embajador español en Guinea señor Gonzalez-Arnau. Poco después, en un vehículo de la embajada, el mismo embajador, el secretario de la embajada y un diplomático más, acompañan a Augusto hasta el aeropuerto. Entran por la Zona de Seguridad, llegan a la pista y Augusto sube al avión cuando no han llegado todavía el resto de los pasajeros. Va sin documentos ni equipaje y encargan su atención a la tripulación de Iberia. Sigue llevando ropas de Hugo Rogojo. 
En Barajas le esperan dos personas. Un funcionario de la Dirección General de Asuntos Consulares y otro que no se identifica. Llama a su mujer desde un teléfono móvil que le proporcionan y le dan 5000 pesetas para un taxi. Eran las doce la noche pasadas.


Augusto había pasado sesenta y un días en Black Beach.

1 de septiembre de 2000

Asociación de Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial (ASODEGUE)




© afrol.com. Los textos y gráficos pueden ser reproducidos libremente, siempre que se refiera su origen. Véase Condiciones.

   Invitamos a nuestros usadores a contactar con nosotros en  pablo.gracia@afrol.com