Burundi Mujer | Derechos Humanos La violencia contra mujeres y niñas se extiende en Burundiafrol News, 24 de Febrero de 2004 - La violencia sexual, incluyendo violaciones contra mujeres y niñas, se está convirtiendo en un problema de dimensiones cada vez mayores en Burundi, a medida que la situación se hace por otro lado más pacífica. Los culpables son generalmente miembros de las fuerzas armadas y grupos políticos armados, así como bandas criminales armadas que no solamente cometen robos sino que también son autores de violaciones.El gobierno de Burundi y la comunidad internacional deben tomar medidas urgentes para poner freno a la violación y otros actos generalizados de violencia sexual de que se hace objeto a las mujeres en Burundi, según ha denunciado hoy Amnistía Internacional en un nuevo informe titulado 'La violación, abuso oculto contra los derechos humanos'.
Según los datos disponibles por la organización internacional para la defensa de los derechos humanos, la incidencia de los actos de violación apunta a que en algunos casos las partes en pugna adoptan una estrategia deliberada de utilización de la violación y otras formas de violencia sexual contra las mujeres como arma de guerra a fin de infundir el terror entre la población civil y degradar y humillar a las personas.
"En momentos en que Burundi parece estar al borde de alcanzar una paz definitiva, es preciso que, con el apoyo de la comunidad internacional, se resuciten las instituciones e infraestructuras del país, especialmente en los ámbitos jurídico y médico, a fin de poder ayudar a las víctimas de la violencia sexual a obtener justicia y conseguir que se cicatricen sus heridas físicas y psicológicas", señala la organización de derechos humanos.
En una de las zonas más afectadas por el conflicto durante el año 2003, tanto las fuerzas armadas gubernamentales como el grupo político armado Consejo Nacional para la Defensa de la Democracia-Fuerzas para la Defensa de la Democracia (CNDD-FDD-Nkurunziza) fueron responsables de violaciones en la provincia de Ruyigi, así como de otros abusos contra los derechos humanos y actos de saqueo, en una constante de represalias y contrarrepresalias. Muchas mujeres fueron violadas en presencia de sus familiares, incluidos sus hijos, lo cual ha agravado el trauma sufrido.
Amnistía Internacional insta a las autoridades de Burundi, a la sociedad civil y a la comunidad internacional a que aúnen esfuerzos, con carácter de urgente, para proteger a mujeres y niñas de la violación.
"No sólo es necesario tomar más medidas para impartir justicia y prestar cuidados médicos sino que además hay una necesidad apremiante de abordar la cuestión de la proliferación de las armas pequeñas. A menos que se den estos pasos, es probable que la violencia contra las mujeres siga aumentando, con independencia de si el conflicto llega a su fin o no"», señala Amnistía Internacional. © afrol News - Reciba alertas de noticias de Burundi - Reciba alertas de noticias de Mujer - Reciba alertas de noticias de Derechos Humanos
|