Guinea Economía Los donantes abandonan Guinea, donde se espera un declive económicoMisanet / IRIN, 30 de Junio de 2004 - Los donantes internacionales se han quejado de que los elevados desembolsos en préstamos otorgados por el Banco Mundial a Guinea van a agravar la ya de por sí preocupante situación económica del país, donde la población ya sufre de falta de alimentos, mercancías y servicios esenciales. El Banco Mundial penaliza a Guinea por no poder pagar sus deudas.
La Asociación Internacional para el Desarrollo (IDA), organismo del Banco Mundial para la concesión de préstamos a los países más pobres, anunció la semana pasada que había obstaculizado el desembolso de nuevos préstamos a Guinea esperados a mediados de junio, suspendiéndose así los proyectos programados con ellos y debido al retraso de los pagos del gobierno de este país referentes a su deuda de 2,4 millones de dólares.
"Todo ha acabado", anunció el representante del Banco Mundial en Conakry, que exigió mantener su anonimato."Hicimos lo mejor que pudimos hasta ahora, pero el gobierno no hace los suficientes esfuerzos y la situación se está haciendo muy grave para la población", dijo.
Los donantes explican que la tasa media de inflación anual aumentó hasta un 13 por ciento en 2003, a partir del 6,8 por ciento en el año 2000, como reflejo de una imprudente gerencia monetaria y una subida de los precios de importación.
Durante los últimos 15 años, el arroz y otros alimentos han visto su precio multiplicado por seis, mientras que los sueldos de los funcionarios han permanecido en el mismo nivel durante todo este periodo. "Los más pobres son los que más sufren la deterioración de la crisis económica", recuerda un funcionario del Ministerio de Asuntos Sociales en Conakry.
IDA, que proporciona aproximadamente 30 millones de ayuda presupuestaria a Guinea cada año, es tan sólo el último de una larga lista de donantes extranjeros que han suspendido en los últimos años su cooperación con las autoridades de Guinea. El Fondo Monetario Internacional (FMI) se retiró de Guinea hace dos años, abandonando al país en contra de las pautas económicas.
El FMI también suspendió su mecanismo de condonación de la deuda, por un valor de 800 millones de dólares, de acuerdo con la Iniciativa de los países pobres fuertemente endeudados (HIPC, en inglés), acordada en 2000 para ayudar a Guinea a avanzar en su programa de reducción de la pobreza. Los donantes que han abandonado el país se quejan del mal gobierno, la carencia de transparencia en la gerencia de los gastos públicos, la corrupción y las incorrectas prácticas económicas.
En uno de sus últimos informes referentes a Guinea, publicado en el año 2002, el FMI criticaba la mala gestión del gasto público. La mayor parte del presupuesto iba destinado a Defensa.
El anterior Primer Ministro de Guinea, Francois Fall, denunció seriamente esta mala gestión cuando dimitió en mayo, tras apenas dos meses en el puesto. Desde la seguridad del exilio en Francia, Fall se ha mostrado muy crítico con el último Presidente, Lansana Conté, y le ha acusado de bloquear las reformas políticas y económicas.
Fall se quejó especialmente de que el Presidente Conté -a su vez anterior coronel y que llegó al poder en 1984 a través de un golpe de estado- era un obstáculo para la reforma económica, la renegociación de la deuda externa y las perspectivas de lanzar un nuevo diálogo con la Unión Europea (UE).
La UE, principal donante a Guinea, paralizó en 1998 su presupuesto anual de 40 millones de euros dadas las malas prácticas del gobierno gobierno, explica un funcionarios de la delegación de Conakry. La UE, sin embargo, continúa apoyando el desarrollo en Guinea con proyectos no gubernamentales dedicados a infraestructuras, desarrollo rural y seguridad alimentaria.
Sin embargo, sin diálogo entre la UE y Guinea, los 221 millones de euros prometidos a Guinea bajo un programa de cinco años entre la UE y los países de África, el Caribe y el Pacífico (ACP) han desaparecido.
Mientras tanto, en el remoto sur de Guinea, la última inversión pública en infraestructuras hidráulicas, eléctricas y carreteras fue en 1961. Desde entonces, la población de la región se ha multiplicado por cinco. "Es preocupante, es una situación muy mala para nosotros", se lamenta Fadama Kourouma, reponsable de Asuntos Sociales en la región.
"La cooperación francesa ha suspendido ya su ayuda y consecuentemente hemos perdido un gran proyecto de desarrollo ruralbasado en la participación de la comunidad y la lucha contra pobreza", denuncia Kourouma, añadiendo que "nos sentimos abandonados".
Por IRIN © IRIN / afrol News - Reciba alertas de noticias de Guinea - Reciba alertas de noticias de Economía
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