Burundi Política | Sociedad Burundi celebra referéndum para la normalización entre hutus y tutsisafrol News / A Semana, 28 de Febrero de 2005 - Los ciudadanos de la pequeña República de Burundi participan hoy en un referéndum destinado a asegurar la partición de poder entre los dos grandes grupos sociales del país, hutus y tutsis, muchas veces presentados como etnias, aunque en realidad hablan la misma lengua y pueden considerarse dos estratos de un único pueblo.
La nueva Constitución del territorio, cuya superficie es de apenas 27.830 kilómetros cuadrados, prevé un equilibrio de poder entre los hutus, mayoritarios, que tradicionalmente se dedican al cultivo de las tierras, y los tutsis, que prefieren criar ganado y que ocupan gran parte de los puestos en la administración pública y las Fuerzas Armadas.
Sólo en los últimos 12 años, el tradicional conflicto entre los dos estratos sociales del país ya causó cerca de 300.000 muertos, en una repetición de lo que hace mucho se verificó en la vecina Ruanda, al norte, también poblada por hutus y tutsis.
Se espera que el proyecto constitucional sea aprobado y que los tutsis pierdan el monopolio del poder que prácticamente ha tenido desde que el país se hiciese independiente, tras 46 años de colonización belga y otros 26 bajo la administración alemana.
3,1 millones de ciudadanos son los que tienen derecho a voto en el referéndum de hoy para decidir si en el futuro el gobierno estará mayoritariamente constituido por hutus, con lo cual podría acabarse con el sentimiento de revuelta que entre estos ha existido por considerarse discriminados de una tierra en la que constituyen el grueso de la población.
Los primeros resultados pueden darse a conocer esta noche, aunque el recuento de los votos se demorará varios días, para luego pasar a preparar la organización de elecciones legislativas y presidenciales.
Según el proyecto de la nueva Constitución, el Presidente de la República, sea quien sea, tendrá un vice presidente hutu y otro tutsi, mientras que el Ejército y la policía deberán estar constituidos en partes iguales por cada uno de los dos grandes grupos.
La guerra civil con la que así se pretende acabar de una vez comenzó tras el asesinato, en octubre de 1993, de Melchor Ndadaye, el primer Presidente hutu elegido democráticamente y que no consiguió estar más de 100 días en el cargo.
Millares de personas se han visto obligadas a abandonar sus casas, huyendo a otras regiones o a los países vecinos y habiéndose constituido, en noviembre de 2001, un gobierno de transición.
En lo que se refiere al índice de desarrollo humano, según las estadísticas de Naciones Unidas, Burundi se sitúa por detrás de países como Mozambique o Guinea Bissau.
Por staff writer © afrol News / A Semana - Reciba alertas de noticias de Burundi - Reciba alertas de noticias de Política - Reciba alertas de noticias de Sociedad
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