Mozambique Turismo | Economía Mozambique: 30 años de independencia y "renacimiento" del turismoMisanet / Savana, 28 de Junio de 2005 - Cuando Mozambique se convirtió en un país independiente en 1975, el turismo no era una actividad económica importante o prioritaria. Las infraestructuras turísticas como hoteles y restaurantes en Maputo y otras ciudades del país y a lo largo de la costa, con accesos a la playa, servían esencialmente al turismo interno de fines de semana. El turismo internacional se reducía a visitantes de Sudáfrica y Rodesia. En los últimos años, sin embargo, el desarrollo ha sido espectacular.
Los turistas procedentes de Sudáfrica tenían, y siguen teniendo, especial predilección por “Lourenço Marques”. El Hotel Polana era, para la clase social más privilegiada del país vecino, lo más “chic” para una “luna de miel” o unas vacaciones inolvidables. Pero los turistas con menos dinero, los que invadían la ciudad durante la temporada alta, se alojaban en el camping de la marginal e invadían los restaurantes que servían gambas y pollo con “piri-piri”, fueron los verdaderos agentes de promoción de Mozambique, principalmente del sur, como un destino de sol y playa. También fueron estos turistas los que eligieron la gastronomía basada en el marisco y el “piri-piri” como una de las atracciones para unas vacaciones exóticas y apetecibles en Mozambique.
Los procedentes de Rodesia tuvieron un papel semejante en lo que se refiere a la ciudad de Beira y a las playas más al sur, ya en la costa de Inhambane, como Vilanculos o el archipiélago de Bazaruto. Por su parte, los portugueses eran los que más apreciaban las playas desiertas, el contacto con la naturaleza y la vida rústica, huyendo del bullicio y las imposiciones de la ciudad.
Adormecido casi dos décadas
Llegó la independencia y, aunque no se haya proclamado oficialmente, se consideró que el futuro del país estaría ligado al turismo. Pero, aunque no se hablase del turismo, durante el III Congreso de FRELIMO, en febrero de de 1977, y en el que se dieron las directivas gubernamentales para organizar sus programas de desarrollo, se dedicó espacio y tiempo al tema Protección y Naturaleza.
El Congreso definió una política para el desarrollo de las reservas de animales y vegetación que debería asegurar la supervivencia y recomposición de las especies y garantizar el equilibrio ecológico. Ya entonces se consideraba imprescindible la participación de las comunidades, denominadas en esa época “masas populares” y se daba especial atención a la lucha contra los incendios.
Las infraestructuras – incluyendo los hoteles - fueron utilizadas para acomodar a visitantes nacionales de otras provincias, “cooperantes” extranjeros o altos dignatarios que visitaban Mozambique con sus comitivas. La salida precipitada de las gerencias de estos establecimientos y la falta de preparación de los nacionales para sustituirlos conllevaron una rápida degradación de los servicios de hostelería.
La situación de decadencia duró casi veinte años. Entretanto, el conflicto armado había afectado a las vías de acceso entre las fronteras y el interior del país, y sólo se viajaba con seguridad en avión. Las reservas de caza fueron invadidas en busca de alimentación y marfil de elefantes. La mayor parte de la fauna quedó reducida hasta casi la extinción. Los pocos recursos turísticos de la época, situados en las playas más famosas, fueron abandonados, saqueados y destruidos.
En octubre de 1992 llegó el Acuerdo de Paz, pero continuaba el miedo a visitar el país, inaccesible por carretera y con las ciudades destruidas. Las autoridades, mientras tanto, empezaron a comprender que el turismo podría ser una fuente de ingresos para Mozambique. Ingresos necesarios para el proceso de reconstrucción.
El renacimiento del turismo en Mozambique
Lo que se ha hecho en poco más de diez años es admirable, teniendo en cuenta la inexperiencia y falta de conocimientos, la pobreza y el analfabetismo predominantes en la población. Los establecimientos turísticos de pequeñas dimensiones surgieron como una plaga a lo largo de la costa. Sus promotores fueron pequeños inversores extranjeros, procedentes de Sudáfrica y Europa.
Esta apresurada e inesperada inversión en el turismo sorprendió a las autoridades locales, desprevenidas para recibir, sin normas ni regulaciones adecuadas. Los conflictos no tardaron en llegar, entre los extranjeros, inversores o simples turistas, y las autoridades y algunos elementos de la población local. Conflictos agravados por intervenciones de la comunicación social, que igualmente tampoco estaba preparada para comprender y explicar el fenómeno en todas sus implicaciones.
Entretanto, y por iniciativa del Ministerio de Turismo y sus instituciones subordinadas, se multiplicaron los seminarios y “workshops” para discutir y familiarizar a los participantes interesados en esta problemática y tratar la necesidad de atraer inversores, y sobre todo turistas.
Se decretaron nuevas normas para las reservas naturales y las áreas protegidas. Nacieron las Áreas de Conservación Transfronteriza y el Parque Nacional de Limpopo. Se iniciaron experiencias de gestión de reservas y parques con la participación de la población local, dentro de la filosofía internacionalmente predominante de gestión comunitaria de los recursos naturales, o en colaboración entre sector privado y dichas comunidades.
Súbitamente, la naturaleza en su estado puro se transformaba en la “gallina de los huevos de oro” y apareció otro problema: ¿se está implantando tanto desarrollo en estos santuarios naturales que matamos inconscientemente e irresponsablemente a la“gallina”?
Como resultado positivo de la promoción turística de Mozambique, regiones donde nunca hubo turismo de prestigio cuentan ahora con hoteles de cinco estrellas e islas-“resorts” para millonarios, como Pemba y las Quirimbas. Se ha creado el primer centro de formación en turismo en la ciudad de Inhambane. La costa de la provincia de Inhambane es la verdadera capital del turismo en Mozambique.
Hace pocas semanas, un periodista norteamericano afirmaba que una zona de Maputo era el Saint Tropez de África y comparó las playas de Tofo a las de Indonesia antes del tsunami. Si el país crece en términos económicos, con inversión extranjera y más capacidad nacional, el turismo va a acompañar ese crecimiento. Las bases están siendo creadas y sólo queda por ver si Mozambique será en el futuro la región de moda para los turistas de Japón, EEUU y Europa.
Por staff writers © afrol News / Savana - Reciba alertas de noticias de Mozambique - Reciba alertas de noticias de Turismo - Reciba alertas de noticias de Economía
|