Egipto Mujer Grupos de Derechos Humanos exigen leyes contra la ablación femeninaMisanet / IRIN, 29 de Noviembre de 2005 - Siham, de 47 años recuerda el día en que fue sometida a la mutilación genital femenina (FGM) como si hubiese sido ayer. Según Siham, los traumas físicos y psicológicos de la operación, una práctica ancestral en muchos lugares de Egipto, afectaron a su autoestima, su sexualidad y a su matrimonio."Cambió mi vida para siempre", comenta Siham. "Hace mucho tiempo, decidí que nunca les haría lo mismo a mis hijas. Es algo malo, no tiene ningún beneficio".
Según UNICEF, al menos el 97% de las mujeres egipcias que nunca se han casado se han sometido a esta práctica.
La MGF prevalece en 28 países de África y Oriente Medio. Un informe publicado el pasado jueves por UNICEF, basado en el Centro Innocenti declaró que 3 millones de niñas son víctimas de esta práctica en todo el mundo cada año.
Tradicionalmente, las niñas son "circundadas" cuando tienen entre 10 y 14 años, aunque algunas sólo con 6 años.
La forma más común de ablación es la extirpación de todo o parte del clítoris.
De acuerdo con expertos médicos, de esta práctica pueden derivar daños físicos y psicológicos. Las infecciones relacionadas con el procedimiento son comunes, y han llegado incluso a la esterilidad, dolores menstruales severos, complicaciones en el parto y la disminución del placer sexual.
En casos extremos, ha habido mujeres que han muerto tras la operación.
La visión negativa de Siham de esta práctica, sin embargo, no es universal. En la capital, el Cairo, se dio cuenta de que muchas de sus amigas y vecinas desaprobaban la decisión de no hacer partícipes de esta práctica a sus hijas.
"Todavía veo a padres que cogen a sus hijas para que se les practique la ablación y me entristece", añade Siham.
En Egipto, la MGF se práctica mayormente en las zonas rurales, donde se ve tradicionalmente como una manera de promover la castidad femenina. Sin embargo, esta práctica también es común incluso entre las familias capitalinas de clase media.
En el Cairo recientemente, la secretaria general del consejo nacional de Maternidad e Infancia de Egipto, Moushira Khattab, dijo que Egipto había avanzado mucho en la lucha contra la MGF.
No obstante, las organizaciones y los activistas de derechos humanos siguen pidiendo que se prohíba legalmente.
Emma Bonino, diputada europea y co-fundadora del grupo de derechos humanos No hay Paz sin Justicia, ha notado que la mayoría de campañas anti-MGF se hacen solo localmente. Volvió a incidir en que la falta de legislación era uno de los principales impedimentos a los que las organizaciones y los activas de derechos humanos tenían que hacer frente.
"Necesitamos una ley que prohíba la MGF", declaró Bonnino. "Aunque no deje de practicarse mañana, servirá para legalizar a los activistas".
Al contrario que en algunos países donde es una práctica común, como Kenia, Senegal y Ghana, no hay artículos en Egipto que expliciten la prohibición de la MGF.
Esmat Mansour, jefe de cuidados sanitarios integrados y de la enfermería del ministerio de Salud y Población, explicó que mientras no haya leyes que prohíban explícitamente cualquier daño físico, no habrá legislación con respecto a la MGF.
Mansour añadió que un decreto del gobierno de 1996 prohibía expresamente la medicalización de la práctica, significando esto que no podría realizarse en los hospitales.
"Deberían hablar sobre la ablación en los colegios de todo el país", añadía aunque encontraba que sería muy difícil debido al arraigo cultural del asunto y la falta de educadores especializados en la materia.
"Se necesitan líderes que luchen para eliminar esta práctica", añadió Bonnino. Las "leyes no bastan. Lo que se necesita es un compromiso internacional y local para las cosas cambien de verdad".
Por staff writer © IRIN / afrol News - Reciba alertas de noticias de Egipto - Reciba alertas de noticias de Mujer
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