Guinea Economía | Salud | Sociedad Guinea: El plan de saneamiento de Conakry, un calvario al más alto nivelafrol News / Le Lynx, 25 de Mayo de 2006 - El reciente aumento del precio del litro de carburante ha laminado el poder adquisitivo de los guineanos y la actividad económica. En la capital de Guinea, Conakry, los pasajeros escasean en las paradas de taxi y autobús. La mayoría se las apaña eligiendo entre quedarse en casa o usar las "magbanas" (furgonetas compartidas). “¿Cómo quiere que vayamos a la ciudad cada día con la subida vertiginosa del precio del transporte? Si hay que desembolsar 5.000 francos guineanos o más, ir a la ciudad y luego no encontrar nada que traerse, más vale quedarse en casa”, se lamenta un padre de familia.
Los precios de los bienes de primera necesidad se han disparado también. El arroz, el azúcar, el pan, el aceite, la carne y el pescado siguen la estela de los carburantes. Conakry vive ya y continuamente sumergida en la oscuridad: la luz llega cada tres o cuatro días. La ministra de Energía, Fatuo koroboti, se come las uñas hasta las cutículas. El pasado 18 de mayo explicaba sus inquietudes: cómo conseguir los 13.000 millones de francos necesarios para permitir a los guineanos seguir el mundial de fútbol 2006 que comienza el 9 de junio en Alemania. “El presidente de la república me solicita que haga lo máximo para dar corriente durante toda la duración del mundial”, dijo, preocupada por el derecho a la felicidad de la población guineana.
Otro problema para Fatuo Koroboti con los 11.000 millones de francos que la ministra debe buscar para que el gobierno japonés financie el proyecto de aprovisionamiento de agua potable en la capital del país.
Y hete aquí que la prefectura de Dioubattu y el ministerio de Administración lanzan una operación denominada “saneamiento físico y moral de Conakry”. Una ganga para los agentes de las farsas del orden y otros electos locales para llenarse los bolsillos mediante estafas, ajustes de cuentas e intimidación de los pobres propietarios de tiendas y almacenes, bares, restaurantes y telecentros.
“Cuando los vándalos vienen, lo hacen en compañía de antidisturbios o brigadas de la policía municipal. Mientras que unos destrozan, los otros están allí para estafar, robar o a veces aporrear a los propietarios”, se lamenta un comerciante apaleado de Kaloum.
La operación Augias ha provocado actos de violencia. De aquellos que se han negado a obedecer se han ocupado las farsas del orden y han sido copiosamente machacados. “En Nongo, un propietario de un almacén fue apaleado hasta sangrar por agentes de la policía municipal. Después fue llevado a la base mientras sangraba por la boca y la nariz. Ni se tomaron la molestia de llevarlo al hospital”, relata un testigo. El 20 de mayo fueron Kipé y Bambeto quienes recibieron la visita de los agentes de la policía municipal. Por todas partes, esos desaforados provistos de martillos, garrotes y porras apalearon, detuvieron y humillaron antes de saquear.
El botín se ha llevado a bordo de camiones blancos de la prefectura hacia la base de la policía comunal en Kipé. En Cosa, una vendedora se vio privada de su couscous por unos policías glotones.
En todas partes se destroza, pero sólo a los de “brazo corto”, mientras se perdona a los de “brazo largo”, los protegidos de los situados “en lo más alto”. “Cuando la tienda, el almacén o el lugar pertenece a una persona bien situada o a uno de sus parientes, no se le toca. Existe una fuerte discriminación en este asunto. Lo que provoca que no entendamos nada. ¿Por qué se destroza a algunos y se respeta a otros en un mismo sector? La medida es anárquica” denuncia una víctima.
En la comuna de Kaloum ya no se encuentran lugares donde ir a engañar el hambre o saciar la sed. En estos tiempos que corren, aquellos que pueden permitirse una comida en los restaurantes de categoría no transitan las calles. Los puestos callejeros sirven comida a cielo abierto, expuestos a las moscas, al polvo y a todas las suciedades de ese género. En opinión de un toubib (médico), este tipo de restauración presenta auténticos problemas de salud pública.
Todo el plan es demasiado jaleo para pocas soluciones. Las basuras de todo tipo siguen dictando su ley en las calles de Conakry. Echa al diablo por la ventana, que por la puerta te entra.
Por Abou Bakr © afrol News / Le Lynx - Reciba alertas de noticias de Guinea - Reciba alertas de noticias de Economía - Reciba alertas de noticias de Salud - Reciba alertas de noticias de Sociedad
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