Senegal Economía Clima empresarial en 155 países: Senegal en el puesto 132afrol News / Sud Quotidien, 19 de Junio de 2006 - En la clasificación 2006 del informe "Doing Business" relativa al ambiente empresarial, Senegal se encuentra en el puesto 132 de un total de 155 países. El informe, cofinanciado por el Banco Mundial y la Sociedad Financiera Internacional (SFI), se basa principalmente en criterios relativos a los impedimentos administrativos.
El resultado no puede ser sino chocante cuando se clasifica a países de todo el mundo sobre la base del clima empresarial reinante. Es lo que ha hecho "Doing Business 2006: Crear empleo", un informe cofinanciado por el Banco Mundial y la Sociedad Financiera Internacional, el brazo del BM para la inversión privada. En el informe anual que, por primera vez, establece una clasificación mundial de las reglamentaciones y las grandes reformas relativas a empresas en 155 países, parece que los africanos son los que más obstáculos reglamentarios imponen a los empresarios y son los más lentos a la hora de hacer reformas durante todo el año pasado. De 155 países, entre los 10 últimos, 7 son países africanos, mientras que las 30 primeras economías de la clasificación corresponden a Nueva Zelanda, Singapur, Estados Unidos, Canadá, Noruega, Australia, Hong Kong, Dinamarca, Reino Unido, Japón, Irlanda, Islandia, Finlandia, Suecia, Lituania, Estonia, Suiza, Bélgica, Alemania, Tailandia, Malasia, Puerto Rico, Mauricio, Países Bajos, Chile, Letonia, Corea del Sur, Sudáfrica, Israel y España. Cada uno de estos países, según el informe, impone una reglamentación al sector empresarial, pero lo hacen de forma menos agobiante para las empresas.
Los países africanos mejor clasificados son: Namibia (33), Botswana (40), Zambia (67) y Kenia (68). Como puede verse, no aparece Senegal.
El país se ve relegado a los últimos puestos de la clasificación, precisamente en el pelotón de cola, en la posición 132 para ser exactos, detrás de Mauritania (127) y en compañía de otros 9 países africanos: República Democrática del Congo, Burkina Fasso, República Centroafricana, Chad, Sudán, Níger, Togo, República del Congo y Malí. Al menos, el informe reconoce en muchos países africanos incluido Senegal, la realización de varias reformas principalmente fiscales, como la reorganización de los códigos fiscales y la suavización de la fiscalidad de los negocios en Ghana, Senegal y Tanzania; la simplificación de la legislación de aduanas y del crédito en Ruanda (139 de clasificación general y la undécima en la de reformas); la instauración del trabajo continuo en el puerto de Nouakchott en Mauritania (127), la simplificación de los procedimientos de satisfacción de deudas en Burundi (143) y que la intervención de los alguaciles privados ya está autorizada, lo que permite reducir los retrasos en los tribunales.
Esta clasificación se estableció sobre la base de diez criterios cuya negligencia por parte del gobierno tiene un impacto negativo en el ciclo empresarial. Se trata de la creación de empresas, la concesión de licencias, la contratación de nuevos trabajadores, el registro de los bienes, el acceso al crédito, la protección de los inversores, la eliminación de impuestos, los procedimientos aduaneros, la ejecución de los contratos y los procedimientos de bancarrota.
Además, para crear una sociedad en Mozambique, un empresario precisaría una media de 153 días frente a los 2 de Australia. Cinco meses de papeleo separan también a ambos países. Éste es uno de los numerosos ejemplos presentados por el informe, cuya primera conclusión es la de que "los impedimentos administrativos frenan con demasiada frecuencia las iniciativas empresariales".
Parece que el establecimiento de empresas en los países pobres en vías de desarrollo se enfrenta a un aparato de reglamentación mucho más pesado que en los países ricos. Los países en vías de desarrollo imponen costes elevados sobre las empresas cuando se trata de despedir a un empleado, ejecutar un contrato o tramitar una demanda de registro de una nueva sociedad; imponen plazos más largos para la disolución de las firmas insolventes, el registro de las propiedades y la creación de nuevas empresas. Además, según los autores, conceden menos protección legal a los deudores y los acreedores, así como menos protección a la hora de asegurar el cumplimiento de los contratos comerciales y, finalmente, imponen menos exigencias en término de divulgación de informaciones sobre el estado financiero, además de sobre los principales dirigentes y accionistas de las empresas. Sólo para ellos, los costes administrativos en los países pobres en vías de desarrollo, suponen tres veces más que en los países ricos. También se necesita el doble de procedimientos administrativos y plazos en los países pobres en vías de desarrollo.
Tantos y tan numerosos son los obstáculos burocráticos que, según los expertos, entorpecen la creación de empleo. La prueba estaría en Nueva Zelanda, primera de la clasificación, cuya tasa de paro es del 4,7% frente al 10,9% en Grecia (80), el farolillo rojo europeo.
El informe Doing Business se fundamenta en los esfuerzos de más de 3.500 expertos de diferentes países del mundo, ya se trate de consultores de negocios, juristas, contables, altos funcionarios o incluso universitarios de renombre. Esos expertos han aportado sus conocimientos en forma de apoyo metodológico y de revisión de los diferentes estadios de la preparación del informe.
Por staff writer © afrol News / Sud Quotidien - Reciba alertas de noticias de Senegal - Reciba alertas de noticias de Economía
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