Burundi Política Burundi: Ataques contra civiles mientras continúan las conversaciones de pazafrol News / IRIN, 19 de Julio de 2006 - Las Fuerzas Nacionales de Liberación (FNL), el grupo rebelde en activo de Burundi, ha continuado con sus ataques a los civiles aunque se mantienen las conversaciones de alto el fuego con el gobierno en Dar es Salaam, la capital comercial de Tanzania.
Los ataques, principalmente en la provincia noroccidental de Bubanza y la occidental de Bujumbura Rural, han provocado varias muertes así como el desplazamiento de civiles. El último ataque, en el que murieron tres personas y siete fueron heridas, tuvo lugar el lunes en la aldea de Rugeyo en Bubanza, comunidad de Musigati.
El administrador de Musigati, Isaï Niragira, declaró el miércoles que dos de los heridos permanecían aún en el hospital de Bubanza. Los rebeldes quemaron también seis casas en la aldea.
Los frecuentes ataques, señaló Niragira, han forzado la marcha de 75 familias de Rugeyo. "Atienden sus actividades durante el día pero abandonan sus hogares por la noche y buscan refugio en viviendas cercanas a las posiciones militares en la parroquia de Musigati".
El portavoz adjunto del ejército, Maj Raymond Cimana, declaró el miércoles que las FNL eran responsables del ataque a Rugeyo. "Siempre evitan enfrentamientos directos con el ejército, pero abandonan su escondrijo en la reserva de Kibira por la noche y se ceban en familias de las localidades vecinas para obtener suministros". La comuna de Musigati tiene frontera con el bosque de Kibira, un baluarte de las FNL.
Estos ataques tienen lugar mientras continúan las conversaciones entre los rebeldes, dirigidos por Agathon Rwasa, y el gobierno en Dar es Salaam, con la mediación Sudafricana. Otra facción de la FNL, dirigida por Jean Bosco Sindayigaya, anunció en enero que había suspendido las hostilidades al haberse cumplido la mayoría de sus demandas con las elecciones democráticas de agosto de 2005.
Las conversaciones entre el gobierno y las FNL se retomaron el lunes tras una pausa de más de una semana, con las dos partes enrocadas en sus posiciones. La reforma del ejército sigue siendo el asunto más polémico: mientras que las FNL exigen que se desmantele y se reconstituya reflejando el equilibrio étnico del país, el gobierno quiere que los activistas de las FNL se integren en el ejército tal y como está.
Bajo el acuerdo de Paz y Reconciliación de Arusha de agosto de 2000, el ejército debía de repartir el poder equitativamente entre hutus y tutsis. Con un acuerdo de paz alcanzado en noviembre de 2003, los combatientes de otros antiguos movimientos rebeldes - la mayoría Hutus - se integraron en el ejército, rompiendo la tradición de un ejército dominado por los tutsis.
Por staff writer © afrol News / IRIN - Reciba alertas de noticias de Burundi - Reciba alertas de noticias de Política
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