Marruecos | Mauritania Economía Royal Air Maroc se interesa por la adquisición de Air Mauritanieafrol News / Le Calame, 6 de Septiembre de 2006 - La compañía aérea nacional mauritana, que se debate entre enormes dificultades desde su privatización en 2000, podría ver ya finalmente la luz al final del túnel en su espera a la llegada de un comprador. En un comunicado de prensa difundido la semana pasada, la sociedad anuncia "una adquisición de participación mayoritaria en su capital por parte de la marroquí Royal Air Maroc en un breve plazo de tiempo".
La prolongada historia de la búsqueda de un socio estratégico para Air Mauritanie conoce de esta forma un epílogo, si bien es provisional, ya que Royal Air Maroc (RAM) se concede entre seis meses y un año antes de comprometerse definitivamente.
Cedida hace ya seis años a un consorcio compuesto de varias sociedades, con Air Afrique a la cabeza, Air Mauritanie acabó por ser privatizada, sin convertirse realmente en empresa privada. Viendo que la situación empeoraba, Mauritania, que ya no participaba mayoritariamente en el capital, despide al director designado por Air Afrique un año después de su nominación, y nombra a un antiguo ministro, Didi Ould Biyé, con la misión de poner en marcha un plan de rehabilitación cuyas grandes líneas se resumían en la venta de dos aviones ATR y a una reducción del personal.
Pero las cosas no se solucionaron con ello. El alto endeudamiento, los reincidentes problemas de la tesorería, la explotación deficitaria de ciertas líneas, la insuficiencia a nivel de la experiencia y la organización necesarias para el transporte aéreo no han dejado de hundir a la compañía.
Tras la medicina de caballo inoculada a la compañía sin llegar a resultados visibles, Ould Biyé cede su cargo en 2002 a Moustapha Ould Hamoud, que entabla desde que toma posesión de sus funciones un plan de reorganización. Dotada a partir de ahora de un nuevo tipo de avión (Boeing), se orienta hacia nuevos destinos, especialmente Francia y África Occidental para ocupar la plaza que ha dejado vacante su antiguo socio estratégico.
Problemas de todos los géneros
"Ould Hamoud tenía grandes ambiciones para la sociedad, pero no disponía de los medios para realizarlas", señala un alto cargo que ha pedido mantenerse en el anonimato. En efecto, los accionistas se mostraban cada vez más reacios a inyectar dinero fresco en lo que cada vez se parecía más a un pozo sin fondo y el Estado no quería desprenderse de ella, como si tuviera remordimientos después de haber malvendido este instrumento de soberanía.
Arrastrando problemas insolubles y recayendo en las pérdidas, Air Mauritanie era, efectivamente, muy difícil de "reconducir" y su director acabará por darse cuenta. Dominado por el desánimo, se limitará a gestionar los asuntos corrientes hasta su marcha en abril de 2005. Su sucesor, Yahya Ould Waghef, pedirá al gobierno como primera medida urgente, el desbloqueo de 1.500 millones de ouguiyas para pagar una parte del crédito adeudado a los acreedores internacionales que empezaban a dar signos de impaciencia.
Posteriormente propondrá un plan que prevé una recapitalización de la sociedad, transformando una gran parte de la deuda del estado y el resto de accionistas (ASECNA, NASR, SAM, STAR) en participaciones en el capital así como una inyección de dinero para hacer frente a los problemas de tesorería y la puesta en marcha de un plan social. Más de 5.000 millones de ouguiyas se vieron de esta forma transformadas en participaciones en el capital, con lo que el estado volvía a ser el accionista mayoritario.
La asamblea general de los accionistas reunida el 3 de agosto, concederá finalmente un mandato al Estado para la búsqueda de un socio estratégico. Los accionistas privados renunciarán igualmente a sus derechos de retracto y de bloqueo en favor de este socio escogido por el estado.
El Ministerio de Equipamiento y Transportes se dirige entonces a Marruecos para pedir al gobierno de este país la construcción de una asociación estratégica entre Air Mauritanie y Royal Air Maroc. A raíz de esta misión, ambas partes convienen la toma de participación mayoritaria en el capital de Air Mauritanie por la RAM "en los mejores plazos", y una asistencia en la gestión de la compañía nacional por un equipo de RAM a la espera de su entrada definitiva en el capital.
Una entrada que corre el riesgo de llevar más tiempo que el esperado, dado que los marroquíes se han cuidado mucho de pedir el pasar a la compañía por un análisis exhaustivo antes de comprometerse. Un examen que llevará de seis meses a un año. De aquí a ese momento, la transición habrá dado sus últimas bocanadas. Y el futuro gobierno tendrá entonces vía libre para continuar por ese camino o cambiar de rumbo.
Por staff writer © afrol News / Le Calame - Reciba alertas de noticias de Marruecos - Reciba alertas de noticias de Mauritania - Reciba alertas de noticias de Economía
|