Costa de Marfil Política | Economía Deterioro de las infraestructuras públicas en el norte rebeldeafrol News / IRIN, 29 de Septiembre de 2006 - Las infraestructuras públicas de la parte norte de Costa de Marfil, controlada por los rebeldes, están tan deterioradas que la región corre el grave riesgo de padecer epidemias causadas por la contaminación del agua, según advirtió el viernes un alto funcionario de Naciones Unidas.
Costa de Marfil era antaño uno de los países más estables, económicamente poderosos y mejor desarrollados de la región, pero ahora se encuentra dividido en dos desde el fallido golpe de estado de septiembre de 2002 contra el presidente Laurent Gbagbo. Cerca de 10.000 soldados efectivos franceses y de Naciones Unidas controlan un alto el fuego y una zona de separación entre el norte rebelde y el sur progubernamental.
La guerra civil fue breve y no causó importantes destrucciones en el país. Sin embargo, según las agencias de ayuda humanitaria que trabajan en el norte, la mayoría de los funcionarios huyeron al sur después de que el país quedara dividido.
"Existe la creencia de que cuando llegas a Abidjan [capital y principal ciudad de Costa de Marfil] todo funciona en comparación con otras ciudades de países en crisis en África, pero es una falsa creencia porque los recursos humanos que gestionan y hacen funcionar la infraestructura de cerca del 60% del país ya no están en su destino", declara Steven Lauwerier, coordinador del programa de la UNICEF en Costa de Marfil.
"Se pueden ver las bombas, pero ni los repuestos ni la gente que las repara están allí. Se pueden ver grandes instalaciones hídricas pero la gente que tiene que mantenerlas no está allí". El sesenta por ciento de las bombas hidráulicas de las aldeas se han roto y no han sido reparadas en Costa de Marfil desde el año 2002, según las estadísticas de UNICEF.
En mayo y junio, la segunda ciudad de Costa de Marfil, Bouake, en el norte rebelde se quedó sin agua potable durante seis semanas cuando una bomba hidráulica se rompió. El servició volvió sólo cuando el gobierno financió las reparaciones esenciales.
Al deteriorarse las instalaciones hídricas y sanitarias, las enfermedades transmitidas por agua en mal estado se han convertido en una amenaza probable, según Lauwerier.
Según UNICEF, una epidemia de cólera causó estragos en Abidjan y en Zouan-Hounien durante 2006 y se han registrado crecientes apariciones de fiebre tifoidea.
"Costa de Marfil podría convertirse en una auténtica crisis humanitaria. Si las infraestructuras siguen deteriorándose, se producirán grandes estallidos de cóleras y otras enfermedades transmitidas por el agua. Hasta ahora se ha contenido [la enfermedad], pero existe el riesgo real de que tales enfermedades reaparezcan con mayor intensidad el próximo año y el siguiente", declaró Lauwerier.
Los directivos de la compañía privada de agua SODECI y la compañía eléctrica CIE han asegurado que no pueden permitirse invertir en la reparación y el mantenimiento de sus ruinosas infraestructuras en el norte, al haber sufrido millones de dólares de pérdidas por daños desde que la crisis empezó.
Altos cargos del ministerio de Infraestructura Económica han estimado que se necesitan al menos 1,5 billones de francos cfa (2,7 millones de dólares) para garantizar el suministro constante de agua potable tan sólo a Bouake. Se estima que el 60% de la población marfileña no tiene acceso a las instalaciones sanitarias básicas, según UNICEF.
Las agencias de ayuda humanitaria han cubierto algunos de los huecos dejados por el gobierno. Cerca de 1.160 bombas de agua fueron reparadas en 2005-2006, se instalaron letrinas en colegios y clínicas de maternidad y la incidencia de dracunculosis se ha detenido, siempre según UNICEF.
Sin embargo, en agosto la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) advirtió de que sólo se había desbloqueado el 30% de los 43,7 millones de dólares necesarios para los proyectos humanitarios en Costa de Marfil, sin financiación para el agua ni los proyectos sanitarios. El Fondo Central de Respuesta a Emergencias (FCRE) de Naciones Unidas ha destinado 3 millones de dólares a Costa de Marfil.
"Ciertamente hace falta dinero para mantener las cosas a un cierto nivel, pero también tenemos que darnos cuenta de que Costa de Marfil no es un país pobre", declaró Lauwerier.
"Es una cuestión de poner en marcha las cosas otra vez, devolver a los funcionarios al norte. El problema no es una falta de infraestructura, sino encontrar a la gente que se ocupe de ella para no padecer una crisis más grave", declaró.
"Si conseguimos un acuerdo de paz y la situación vuelve a ser normal, entonces todo podría mejorar, ser más durable, pero en este momento tenemos que prepararnos para un empeoramiento", declaró Lauwerier.
Por staff writer © afrol News / IRIN - Reciba alertas de noticias de Costa de Marfil - Reciba alertas de noticias de Política - Reciba alertas de noticias de Economía
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