Congo Kinshasa Salud La epidemia de Ébola en Congo Kinshasa llega a su finafrol News, 5 de Noviembre de 2007 - Desde el pasado 4 de octubre no ha habido más ingresos en la unidad de aislamiento para enfermos de Ébola que gestiona Médicoa Sin Fronteras (MSF) en Kampungu
Según informa la propia organización humanitaria, han pasado más de 21 días desde que el último caso conocido del virus del Ébola estuvo en contacto con otras personas en la provincia de Kasai Oeste en Congo Kinshasa.
En las últimas semanas, ya había disminuido de forma significativa el número de enfermos ingresados en la unidad de aislamiento de Médicos Sin Fronteras en Kampungu y desde el 4 de octubre no ha habido más ingresos.
A partir de ese día, el brote parecía controlado. MSF empezó a contar los días sin nuevos enfermos de Ébola, al igual que la población que sabe muy bien que el período de incubación de la enfermedad es de 21 días. Y este periodo llegó a su fin el jueves 18 de octubre.
Desde que se declaró oficialmente el brote del Ébola el 10 de septiembre, el personal de MSF ha trabajado contrarreloj para aislar y tratar a las personas infectadas e intentar evitar una mayor propagación de esta enfermedad mortal.
Se puso en marcha una gran operación: en el terreno en la zona de salud de Mweka, en Kinshasa para la preparación logística de las actividades, y en Bruselas para dar apoyo técnico y reclutar personal. Una intervención rápida era imprescindible para frenar la propagación de la enfermedad.
MSF ha tenido que hacer frente a muchos desafíos desde que empezó la epidemia. La pista de aterrizaje de Luebo, una ciudad a 15 kilómetros de Kampungu, tenía que repararse.
Había que efectuar muchas y muy complejas tareas de forma simultánea, como por ejemplo reforzar y organizar el trabajo en la unidad de aislamiento; formar al personal sanitario del Ministerio de Salud en normas de seguridad y diagnóstico correcto de enfermos; formación del personal reclutado localmente en medidas de desinfección de material que salía de la zona de alto riesgo de la unidad de aislamiento y suministro diario de cientos de litros de agua clorada para las actividades de desinfección.
Un equipo sanitario se encargó de buscar a las personas sospechosas de estar infectadas por el Ébola. Intentaron, en muchos casos con éxito, localizar a las personas que habían estado en contacto con los pacientes sospechosos confirmados, y verificaron todas las informaciones y rumores acerca del Ébola que les llegaban a través de los promotores comunitarios. También distribuyeron medicamentos a 15 centros de salud.
Desde la apertura de la unidad de aislamiento, 42 pacientes fueron hospitalizados. Algunos de ellos no pudieron ser sometidos a la prueba del Ébola porque al principio no había servicios de laboratorio. En total, más del 80% de las personas infectadas confirmadas han muerto. La tasa de mortalidad del 65% en la unidad de aislamiento indicaba que la atención ofrecida por parte del equipo sanitario logró que algunos pacientes sobreviviesen, a pesar de no existir un tratamiento concreto para el Ébola.
Por staff writer © afrol News - Reciba alertas de noticias de Congo Kinshasa - Reciba alertas de noticias de Salud
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