África Agricultura "Elevado" nivel de hambre en 18 países africanosafrol News, 28 de Mayo de 2008 - Un total de 18 países africanos sufren actualmente "niveles elevados de hambre", según señala un nuevo informe emitido hoy de cara a la próxima Conferencia de Alto Nivel sobre la Seguridad Alimentaria Mundial, que tendrá lugar la próxima semana en Roma.
Los países importadores netos de productos petrolíferos y de los principales cereales, con niveles elevados de hambre crónica en África Subsahariana son Botsuana, Burundi, Comores, Eritrea, Etiopía, Guinea Bissau, Kenia, Liberia, Madagascar, Malaui, Mozambique, Níger, República Centroafricana, Ruanda, Sierra Leona, Tanzania, Zambia y Zimbabue.
En un documento sobre políticas clave preparado para la cumbre, la FAO afirmó que la comunidad internacional debería tomar medidas urgentes y concretas para abordar los temas del hambre y la malnutrición frente a la subida de precios alimentarios, la escasez de agua y de tierras, el cambio climático, el aumento de las necesidades energéticas y el crecimiento de la población.
“La dramática situación alimentaria mundial nos recuerda la fragilidad del equilibrio entre el suministro de alimentos y las necesidades de la población mundial, y el incumplimiento de compromisos anteriores para acelerar los avances en la erradicación del hambre,” dijo Jacques Diouf, Director General de la FAO.
La FAO afirmó que, pese a los significativos aumentos de la producción, muchos mercados de productos agrícolas básicos están en una situación complicada e hizo hincapié en la dificultad de una rápida recuperación de los bajos niveles de reservas. En el informe de la FAO “Aumento de los precios alimentarios: hechos, perspectivas, impactos y medidas necesarias” se señala “la posibilidad de que perdure la volatilidad y aumenten los precios más si cabe en el futuro, como resultado de eventos imprevisibles durante las próximas temporadas”.
Muchos países se están enfrentando al doble desafío de importantes aumentos en el precio del petróleo y los alimentos, una amenaza para su estabilidad macroeconómica y su crecimiento general. Los consumidores pobres de ciudades y zonas rurales que emplean una gran parte de sus ingresos en comida son los más afectados por la situación.
El informe enumera 22 países especialmente vulnerables debido a la combinación de niveles elevados de hambre crónica (más de un 30 por ciento de subnutrición) y su condición de importadores netos de petróleo y alimentos. Países como Eritrea, Níger, Comoras, Haití y Liberia se están viendo especialmente afectados.
El estudio de la FAO afirma que incluso los aumentos moderados (10 ó 20 por ciento) en los precios domésticos pueden tener un efecto negativo inmediato sobre las familias muy pobres que emplean una gran parte de sus ingresos en alimentos básicos. La FAO estima que el número de personas hambrientas en 2002-2004 se sitúa en 862 millones, de ellas 830 millones en países en desarrollo.
Con la situación actual de precios alimentarios altos, el suministro de ayuda de emergencia para los más pobres y hambrientos así como el relanzamiento de la agricultura y la revitalización de las comunidades rurales son elementos claves para reducir el hambre y mejorar la situación alimentaria mundial, según la FAO.
Para proteger a la población más vulnerable de las zonas rurales y urbanas podría ser necesaria una distribución alimentaria directa y dirigida a objetivos específicos, subvenciones alimentarias, transferencias de dinero y programas nutricionales que incluyan la alimentación escolar. Fortalecer la protección social es especialmente importante para la población vulnerable, incluyendo niños, ancianos y mujeres embarazadas. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha solicitado 775 millones de dólares para financiar estas actividades de emergencia.
Como respuesta a corto plazo, es necesario impulsar con urgencia la producción local de alimentos. Las medidas de protección para los agricultores deberían incluir la distribución a los pequeños campesinos de semillas, fertilizantes, piensos y otros insumos a través de vales o subvenciones inteligentes. Si se lleva a cabo eficazmente, este programa podría aumentar el suministro en los países pobres y así elevar la disponibilidad de alimentos, los ingresos de los pequeños productores y podría reducir los aumentos de los precios en los mercados locales.
La FAO ha solicitado 1 700 millones de dólares para suministrar a los países de bajos ingresos y con déficit de alimentos semillas, fertilizantes y otros insumos con los que impulsar la producción. El pasado 17 de diciembre, Diouf anunció que la FAO destinará 17 millones de dólares de sus propios recursos para poner en marcha esta iniciativa.
La Cumbre de junio sobre seguridad alimentaria ofrecerá una oportunidad única para que los líderes mundiales adopten las políticas, estrategias y programas necesarios que se requieren para superar los nuevos retos a la seguridad alimentaria mundial. Numerosos Jefes de Estado y de Gobierno ya han confirmado su participación en la Cumbre, a la que también acudirá el Secretario General de la ONU y los responsables de muchas Organizaciones de la ONU y de las instituciones financieras de Bretton Woods.
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