Sudáfrica Derechos Humanos Alarma por falta de protección a extranjeros afectados en Sudáfricaafrol News, 3 de Junio de 2008 - Tras vivir en condiciones inaceptables durante tres semanas, el gobierno de Sudáfrica está realojando a las personas desplazadas a zonas que no están acondicionadas y son inseguras sin darles la información adecuada sobre sus derechos y alternativas.
La organización internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) ha mostrado su alarma por el proceso de realojamiento impuesto a las personas desplazadas por la reciente violencia en Johannesburgo.
“Nuestros pacientes ya están traumatizados por la violencia que han sufrido y las duras condiciones de desplazamiento”, afirma la enfermera Bianca Tolboom. “Dicen que les tratan como animales y no les dan ninguna información sobre donde les llevan, cuánto tiempo van a quedarse y cuáles son los planes para el futuro. Están paralizados e incapaces de tomar ningún tipo de decisión con la información necesaria. Esta incertidumbre lo único que hace es agravar su trauma”.
La preparación de lugares para el realojamiento empezó el sábado, tres semanas después de que la violencia explotara en Johannesburgo. Pese a la preocupación expresada por los actores humanitarios sobre las condiciones de estos lugares y el plazo del proceso, el realojamiento empezó el pasado sábado 1 de junio. No hay libertad de movimiento real para las personas desplazadas, que se ven atrapadas entre el realojamiento a lugares inadecuados y volver a sus países de origen, incluyendo aquellos que viven inestabilidad política. Además, los lugares a donde son llevados son inapropiados para recibir personas desplazadas: las condiciones básicas de cobijo, agua y saneamiento no se cumplen y la protección está lejos de ser garantizada, recuerda MSF.
“Uno de los lugares está en un vertedero polvoriento donde había una antigua mina. Este emplazamiento será prejudicial para la salud de las personas, especialmente aquellos que ya sufren infecciones respiratorias, el diagnóstico más común entre nuestros pacientes. Hay muy pocas letrinas, las tiendas están muy juntas unas de otras y fuertes desniveles hacen el terreno peligroso para niños”, afirma Rachel Cohen, coordinadora general para MSF en Sudáfrica. “Hemos visto como separaban a algunas familias y hemos oído muchas quejas de intimidaciones por compañías de seguridad subcontratadas para ‘proteger’ a los desplazados. La gente nos dice que se sienten atrapados sin ningún sitio a donde ir, y que nadie les protege- incluyendo el UNHCR”.
MSF expresa su preocupación sobre los informes de sus pacientes de que muchos zimbabuos afectados por la violencia pueden haberse escondido dentro de Sudáfrica en las últimas semanas. Los equipos de MSF desarrollan proyectos para inmigrantes de Zimbabwe en Johannesburgo y Musina, en la frontera con Zimbabwe, desde 2007. Por ello, saben que los refugiados no reconocidos no buscan asistencia por miedo a ser deportados. La falta de estatus legal les hace más vulnerables y tiene un serio impacto en el acceso a la salud para este grupo.
Inmediatamente después de la erupción de violencia en Johannesburgo, MSF proporcionó asistencia médica de urgencia a la población desplazada. En las semanas siguientes, los equipos móviles de MSF establecieron una presencia regular en 15 lugares y atendieron a más de 2.500 pacientes, distribuyeron mantas, kits de higiene y plástico para refugio en los lugares donde hay más necesidades.
La organización ha estado presente en Sudáfrica desde 1999, ofreciendo tratamiento para VIH y tuberculosis en Khayelitsha, Ciudad del Cabo, y Lusikisiki, en la provincia oriental. Desde diciembre de 2007, MSF también ha estado trabajando en el centro de Johannesburgo y en Musina, en la frontera con Zimbabwe, para dar asistencia médica a los zimbabwenses que buscan refugio en Sudáfrica. Tras la violencia de las últimas semanas, MSF ha estado atendiendo a la población afectada en Ciudad del Cabo y Johannesburgo.
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