África Economía Precios de materias primas golpean a economías africanasafrol News, 31 de Julio de 2008 - Muchos países africanos se cuentan entre los más golpeados por la crisis mundial de precios de los alimentos y combustibles, revela un nuevo estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI), analizando las implicaciones de la crisis en 18 países del África Subsahariana.
La carestía de alimentos suele castigar especialmente a los pobres —ya que la alimentación les absorbe una parte muy grande del gasto— y hace peligrar el avance de la lucha contra la pobreza, la cohesión social y, en un plano más amplio, los programas de desarrollo, señala un nuevo informe del FMI.
El alza de los precios de los combustibles produce varios efectos perniciosos; uno de ellos es el encarecimiento de la producción agrícola, que agrava a su vez la crisis alimentaria. Combinados, estos dos shocks disparan el precio total de las importaciones de muchos países y amenazan con descarrilar la estabilidad macroeconómica, el crecimiento y el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
El FMI analizó las implicaciones de esta crisis para 18 países de bajo ingreso de África subsahariana que están sufriendo consecuencias profundas y necesitan más respaldo urgente para la balanza de pagos y el presupuesto. La lista no es definitiva: refleja coyunturas concretas y se basa en hipótesis del mes de mayo pasado.
El estudio revela que los precios elevados de los alimentos y los combustibles probablemente persistan; por lo tanto es inevitable que en algún momento —aunque no sea de inmediato— se trasladen a los precios internos. Esto requerirá un ajuste en distintos ámbitos, como el monetario y el fiscal. En algunos casos, el tipo de cambio puede ayudar. Y el financiamiento adicional puede desempeñar dos papeles críticos.
A corto plazo, el aumento del respaldo externo para hacer frente al encarecimiento de las importaciones puede darles a los países tiempo suficiente para efectuar paulatinamente los ajustes necesarios, suavizando el impacto económico y aliviando la presión social. Así, algunos podrían asumir provisionalmente un déficit fiscal más pesado para sufragar la asistencia presupuestaria focalizada en los segmentos más pobres de la población.
A más largo plazo quizá se necesiten gastos presupuestarios adicionales para promover el desarrollo de la agricultura nacional y tender redes de protección social sostenibles. Esos gastos pueden costearse en parte incrementando la recaudación o recortando otros gastos, pero también habrá de entrar en juego financiamiento adicional en condiciones concesionarias. Este deberá estructurarse según la situación de endeudamiento de cada país; en la mayoría de los casos, tendría que ser íntegra o mayoritariamente en forma de donaciones.
El análisis del FMI pretende determinar qué países podrían experimentar a corto plazo la necesidad más apremiante de financiamiento adicional en condiciones concesionarias. En promedio, el shock de los precios de los alimentos y los combustibles tiene un impacto profundo en las balanzas de pagos, pero su incidencia depende mucho del perfil comercial y otras condiciones iniciales.
El fondo destaca que caben dos salvedades: primero, los parámetros de inclusión son en cierta medida arbitrarios; muchos de los países excluidos tienen necesidades sustanciales y urgentes. Segundo, las presunciones en cuanto a precios y las circunstancias nacionales corresponden a mayo de 2008.
La lista abarca los países en los cuales el alza de los precios de los alimentos y los combustibles durante 2008 produjo un impacto en la balanza de pagos que superó el 50% de las reservas internacionales iniciales (Eritrea, Etiopía, Guinea, Liberia, Madagascar, Malaui, la República Democrática del Congo y Zimbabue).
Este umbral se aplica a las zonas monetarias de la Unión Económica y Monetaria del África Occidental y la Comunidad Económica y Monetaria de África Central, donde las reservas son un indicador menos significativo (Benín, Burkina Faso, Guinea Bissau, Malí, la República Centroafricana y Togo) y a los Estados con marcos institucionales originales particularmente débiles (Burundi, Comores, Gambia y Sierra Leona).
En el caso de Madagascar se tuvo en cuenta también el costo de la reconstrucción tras los ciclones. Las estimaciones de Zimbabuwe son muy poco seguras debido a problemas de datos. Senegal, que cumple con el segundo criterio, no figura a causa de otras influencias en la balanza de pagos. Las notas explicativas individuales que acompañan el análisis del FMI muestran grandes diferencias entre las distintas coyunturas nacionales.
Por ejemplo, en la República Centroafricana, la balanza de pagos sufre por el encarecimiento tanto de los alimentos como del petróleo. En vista del nuevo costo de las importaciones —alrededor de 2,5% del PIB—, en junio se amplió el programa respaldado por el FMI.
En Malaui, el impacto negativo responde más que nada al precio del petróleo y de los fertilizantes. La magnitud del shock equivale más o menos a 4% del PIB, o sea, más de la mitad de las reservas internacionales.
Por staff writer © afrol News - Reciba alertas de noticias de África - Reciba alertas de noticias de Economía
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