África Economía | Agricultura Japón ofrece ayuda ante la crisis alimentaria en ÁfricaFuturo Africano, 19 de Marzo de 2009 - El gobierno de Japón ha hecho una donación de 16 millones para hacer frente a las dificultades derivadas de la situación de inseguridad alimentaria existente entre los emigrantes del Cuerno de África así como de la zona sur y oriental del continente.
Los conflictos, los desastres naturales, la degradación medioambiental y el cambio climático han provocado un aumento de los gastos en las explotaciones agrícolas, del precio de los alimentos y la escasez alimentaria, lo cual ha provocado una situación de inseguridad alimentaria, acentuada durante los últimos años entre los millones de africanos afectados por la pobreza.
Para muchos, la crisis alimentaria ha sido una de las causas fundamentales que les ha empujado a migrar, especialmente a las zonas urbanas o al extranjero; mientras que para otros, los desplazamientos causados por conflictos, desastres naturales o cambios climáticos han provocado una situación de extrema inseguridad alimentaria. Los desplazamientos, la migración interna o la migración irregular a otros países han convertido a mujeres y menores en personas más vulnerables a la explotación, el abuso y la trata.
Los fondos japoneses servirán para llevar a cabo diferentes actividades en Sudán, Kenia, Tanzania, Etiopía, Somalia y Mozambique que hagan frente a todas las situaciones anteriormente mencionadas.
En Sudán se emplearán 6,5 millones de dólares en la búsqueda de soluciones ecológicamente sostenibles para los desplazados internos y la población vulnerable, quienes se encuentran en una situación de mayor inseguridad alimentaria debido a la degradación medioambiental, a la variabilidad del clima, a los conflictos y a la escasez de recursos tales como el agua.
El primer paso consistirá en realizar un estudio medioambiental para llevar a cabo planes de acción comunitarios con los objetivos de conocer la situación de vulnerabilidad, identificar qué tipo de semillas y árboles son los más adecuados para cada lugar y evitar las zonas de tensión en materia de recursos naturales, como el agua entre los desplazados internos, las comunidades de acogida y los pastores seminómadas. Alrededor de 160.000 personas se beneficiarán de la ayuda ofrecida por este programa.
Las comunidades de acogida en la frontera de Kenia con Sudán, Somalia, Etiopía y Uganda han sido testigo de grandes flujos de refugiados y migrantes, influyendo en sus medios de subsistencia. Los pastores del noroeste de Kenia, por su parte, se han visto afectados por desastres de evolución lenta causados por la sequía y la pérdida de los pastos. El consiguiente flujo de migrantes de las zonas rurales a las zonas urbanas no sólo ha sometido a las ciudades de destino a una mayor tensión si no que ha incrementado la vulnerabilidad a la trata de personas entre aquellos que buscan trabajo de manera desesperada para poder ofrecer algo qué comer a sus familias.
Según el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el gobierno de Kenia, existen más de 4 millones de personas en situación de extrema inseguridad alimentaria a causa del aumento del precio de los productos alimentarios y no alimentarios y de la violencia desencadenada el año pasado tras las elecciones. Por ello, cerca de 1,5 millones de personas reciben asistencia alimentaria directa.
Un programa de la organización en Kenia ayudará a 3.000 familias y comunidades vulnerables afectadas por dicha crisis mediante el reestablecimiento o la creación de medios de subsistencia en las comunidades privadas de alimentos y entre aquellas donde el acceso a esfuerzos de estabilización de la población es limitado o inexistente.
En Mozambique y Tanzania, los esfuerzos se orientarán primeramente en luchar contra la trata de personas como consecuencia directa de la inseguridad alimentaria. Las mujeres jóvenes en situación de desempleo, especialmente en las zonas rurales, y aquellas desplazadas a causa de las inundaciones en Mozambique recibirán ayuda económica y asistencia para emprender actividades agrícolas de manera que puedan mantenerse por sí mismas.
Las actividades en Tanzania se centrarán en la prevención de la trata de menores en las zonas rurales y en ayudar a los menores víctimas de la trata, sobre todo aquellos que no pueden reunirse con sus familias. La escasez de alimentos y de lluvias en las zonas rurales, donde predominan las explotaciones agrícolas a pequeña escala, han provocado que aumente el número de granjeros que entregan sus hijos a personas que viven en zonas urbanas para así tener menos bocas que alimentar y con la esperanza de que puedan recibir los cuidados necesarios. Sin embargo, a menudo estos menores son víctimas de la trata de la personas.
La inseguridad alimentaria y los conflictos son las principales razones por las que decenas de miles de somalíes y etíopes arriesgan sus vidas cada año en un intento por alcanzar Yemen y otros países. Miles de ellos mueren en el camino y la mayoría son víctimas de abusos y violencia.
Por staff writer © Futuro Africano - Reciba alertas de noticias de África - Reciba alertas de noticias de Economía - Reciba alertas de noticias de Agricultura
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