África Agricultura 265 millones de personas pasan hambre en África Subsaharianaafrol News, 14 de Octubre de 2009 - El brusco repunte del hambre causado por la crisis económica ha golpeado con mayor fuerza a los países en desarrollo, alcanzando África Subsahariana los 265 millones de personas que sufren hambre crónica, según el informe publicado hoy por la FAO y el PMA.
La combinación de crisis económica y alimentaria ha empujado la cifra de víctimas del hambre en el mundo a niveles históricos: más de 1 000 millones de personas sufren hambre crónica, según los cálculos de la FAO.
La práctica totalidad de las personas subnutridas en el mundo viven en los países en desarrollo. En Asia y el Pacífico se calcula que 642 millones de personas sufren hambre crónica, en África Subsahariana son 265 millones, en Latinoamérica y el Caribe 53 millones, en Oriente próximo y el Norte de África 42 millones y en los países desarrollados 15 millones, según el informe anual de la FAO sobre el hambre El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo, producido este año en colaboración del PMA. El informe se ha publicado en vísperas del Día Mundial de la Alimentación, que se celebra el 16 de octubre de 2009.
Incluso antes de la reciente crisis el número de personas subnutridas en el mundo se había estado incrementando de forma lenta pero constante durante la última década, según el informe.
En la década de 1980 y a principios de la de 1990 se alcanzaron progresos para reducir el hambre crónica debido en gran parte al incremento de las inversiones en agricultura tras la crisis alimentaria mundial de principios de los 70.
Pero entre 1995-97 y 2004-06, coincidiendo con un descenso sustancial de la ayuda oficial al desarrollo (AOD) dedicada a la agricultura, el número de hambrientos se disparó en todas las regiones excepto en Latinoamérica y el Caribe. Pero los logros en la reducción del hambre se cancelaron también posteriormente en esta región debido a las crisis económica y alimentaria.
Según la FAO, el aumento de víctimas del hambre durante ambos periodos de precios bajos y prosperidad económica y las bruscas subidas en periodos de precios altos y dificultades económicas demuestra la debilidad del sistema de gobernanza de la seguridad alimentaria mundial.
"Los líderes mundiales reaccionaron con contundencia a la crisis económica y financiera y lograron movilizar miles de millones de dólares en un plazo de tiempo muy corto. La misma acción enérgica es necesaria para combatir el hambre y la pobreza", aseguró el director general de la FAO, Jacques Diouf.
"El aumento del número de víctimas del hambre es intolerable-añadió-. Tenemos los medios técnicos y económicos para hacer desaparecer el hambre, lo que falta es una mayor voluntad política para erradicarla para siempre. Invertir en agricultura en los países en desarrollo es clave, ya que un sector agrícola saludable es esencial no sólo para vencer al hambre y la pobreza, sino también para asegurar un crecimiento económico generalizado y la paz y estabilidad en el mundo".
"Aplaudimos el nuevo compromiso para abordar la seguridad alimentaria, pero hay que actuar deprisa. Es inaceptable que en el siglo XXI casi una sexta parte de la población mundial sufra hambre", añadió Josette Sheeran, Directora Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos. "En un momento -aseguró- en que hay más personas hambrientas en el mundo que nunca, hay menos ayuda alimentaria de la que se visto jamás. Sabemos lo que se necesita para cubrir las necesidades urgentes: nos faltan tan solo los recursos y el compromiso internacional para hacer el trabajo".
Muchos países han experimentado descensos generalizados en sus flujos comerciales y financieros, y han visto caer sus ingresos por exportaciones, la inversión extranjera y las remesas. Ello no reduce solamente las oportunidades de empleo, sino también el dinero del que disponen los gobiernos para programas que promueven el crecimiento y de apoyo a las personas necesitadas.
El informe incluye casos de estudio compilados por el PMA en cinco países: Armenia, Bangladesh, Ghana, Nicaragua y Zambia, mostrando que las familias se ven afectadas por el descenso de las remesas y otros impactos de la crisis económica y la forma en que los gobiernos están respondiendo ante la crisis con inversiones en agricultura e infraestructuras y extendiendo las redes de protección social.
Por staff writer © afrol News - Reciba alertas de noticias de África - Reciba alertas de noticias de Agricultura
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