África Sociedad África dicute la lucha contra el dopajeafrol News, 22 de Febrero de 2010 - La lucha contra el dopaje, así como los desafíos específicos a los que se enfrenta el fútbol africano en este importante empeño, dominaron los debates de la tercera Conferencia Internacional de Medicina Futbolística celebrada en Rustenburgo, SUdáfrica.
Uno de los juicios más extendidos es que hay que invertir una gran cantidad de recursos en educar a los jóvenes jugadores de África acerca del dopaje. En el relato de su experiencia, Kalusha Bwalya, presidente de la Asociación de Fútbol de Zambia, antigua leyenda del fútbol africano y actual miembro de la Comisión Técnica y de Desarrollo de la FIFA, manifestó que hay mucho por hacer en la tarea de divulgar el mensaje contra el dopaje y sus riesgos.
“Cuando yo era niño en Zambia y empecé a jugar al fútbol, no teníamos mucha información. No teníamos un nutricionista, nadie que nos dijera lo que teníamos que comer y lo que no teníamos que comer. Pero aprendí que esa disciplina era, y sigue siendo, lo más importante. El estilo de vida que un jugador lleva dentro y fuera del campo es fundamental para su progreso", señaló.
Lucas Radebe es otro jugador que creció en una comunidad en la que había poca información acerca de los peligros del dopaje para los futbolistas en ciernes. Criado en las polvorientas calles del distrito de Soweto, Johannesburgo, Radebe encarnó el clásico guión del chico pobre que hace fortuna, habiendo ascendido hasta lo más alto durante una carrera futbolística que le llevó a capitanear al Leeds United, a la sazón equipo de la Premier League inglesa. Radebe, que es uno de los embajadores del programa "Los 11+" destinado a prevenir lesiones, también fue capitán de la selección de Sudáfrica en dos comparecencias seguidas en la Copa Mundial de la FIFA, antes de que las lesiones truncaran su carrera y le obligaran a retirarse.
“Dadas las exigencias de la competición, a veces los futbolistas pueden sentirse tentados de tomar cosas que no son legales. Sin embargo, en mi caso, nadie me abordó para ofrecerme nada", contó Radebe. "Siempre quise ser un ejemplo. Tenía mucho cuidado con lo que tomaba y lo que no tomaba, porque a veces te puedes meter en líos".
El profesor Jiri Dvorak aseguró que la FIFA se toma el dopaje muy en serio y que se había comprometido en la lucha contra este problema. Señaló que en el fútbol se habían producido relativamente pocos positivos por dopaje, en comparación con otros deportes. "La FIFA basa su decisión en evidencia científica. Tenemos que ser un socio fiable de la Agencia Mundial Antidopaje y del Comité Olímipico Internacional, así como de otras federaciones internacionales, en nuestro esfuerzo conjunto por salvaguardar la salud de nuestros deportistas y garantizar el espíritu del juego limpio en nuestro deporte", insistió Dvorak.
Dvorak indicó que los análisis aleatorios de equipos de élite sin previo aviso constituyen un medio más efectivo de disuasión que las pruebas realizadas únicamente durante las competiciones. Resaltó que a niveles inferiores, la educación y la prevención deben ser las principales herramientas estratégicas. "Estimamos que el coste medio de una muestra es de 1.000 dólares estadounidenses (USD), lo cual hace que el coste total ascienda a 30 millones por año. Para pillar a un tramposo que usa esteroides, hay que gastar unos 3 millones de USD. En todo el mundo, la lucha contra el dopaje cuesta probablemente unos 250 millones de USD por año".
En su respuesta, Michel D'Hooghe, miembro ejecutivo de la FIFA y presidente de la Comisión de Medicina de la FIFA, apuntó: "Me ha impactado que tengamos que gastar tanto dinero en tratar de encontrar tramposos. Creo que podríamos usar ese dinero en proyectos más beneficiosos, como la educación y la capacitación de los jóvenes. No estoy diciendo que eso no sea importante; sí, tenemos que combatir el dopaje".
Gurcharan Singh, presidente de la Comisión de Medicina del Fútbol Asiático, apuntó que las naciones en vía de desarrollo se enfrentan a muchos desafíos en esta lucha. "En algunas partes del mundo, las asociaciones miembro se topan con limitaciones financieras. También está el reto de la falta de capacitación del personal que controla el dopaje. La educación crea una cultura antidopaje a largo plazo y promueve la concienciación. La juventud es el sector más vulnerable. Tenemos que empezar a trabajar con ellos a una edad temprana".
Por su parte, Rodney Swigelaar, director regional de la Agencia Mundial Antidopaje en África, afirmó que existía una buena colaboración entre su organización y la FIFA. "Reconocemos el trabajo que realiza la FIFA para combatir el dopaje. En 2011, publicaremos un informe completo. En cuanto a la FIFA, cumple todos los requisitos", anunció.
En referencia al continente africano, Swigelaar concluyó: “Si nos fijamos en África, en comparación con otras regiones, el continente no ha tenido que lidiar con muchos casos de dopaje. Pero tenemos mucha labor que hacer. En África tenemos dos laboratorios, uno en Túnez capital y otro en Bloemfontein, Sudáfrica. No se puede decir que tengamos un buen control del dopaje cuando no tenemos laboratorios; necesitamos recursos. El mayor desafío en África es la capacidad y los recursos necesarios. Una de las claves de este asunto será dirigir la mirada a las agencias antidopaje regionales".
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