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afrol News, 25.06.2001 - El nuevo y controvertido plan de la ONU sobre una solución para conflicto de Sáhara Occidental parece aún más polarizando entre las partes en conflicto. Mientras el gobierno marroquí ya ha aceptado el plan "como un marco de negociaciones," la resistencia saharaui, el Frente POLISARIO, amenaza con guerra. Incluso entre los funcionarios de la ONU el plan causa controversias. Según las recomendaciones del ex-Secretario de Estado estadounidense James Baker III, ahora Enviado Especial del Secretario General de la ONU Kofi Annan a Sáhara Occidental, la ONU dejará su plan de diez años de implantar un referéndum sobre la independencia del territorio disputado. Se pondrá el territorio bajo administración marroquí, aunque dándole la autonomía y, en unos cuatro años, se debería hacer un referéndum sobre su estatuto, basándose en las personas que entonces viven allí - un plan que no puede aceptar el POLISARIO ya que Marruecos ya da subsidios a emigrantes marroquíes para que permanezcan en el territorio, asegurándose una mayoría de la población pro-marroquí. La mayoría de los observadores internacionales ya han caracterizado al plan de Baker como una "capitulación a Marruecos" (Giles Tremlett en 'The Dawn') ó lo han comentado como "concediendo mucho a Marruecos y dando poco al movimiento nacionalista saharaui" (David Bamford, BBC). En los medios españoles, ha creado especial atención el editorial de 'La Vanguardia' (título: "Sahara, marcha atrás"), reconociendo que el plan "representa un duro golpe para el Frente POLISARIO," siendo un "cambio total de estrategia". Reacciones positivas casi solamente se han encontrado en Marruecos y su aliado durante mucho tiempo, Francia, sobre el plan de la ONU promoviendo el "tercer camino" que los dos países han propuesto ya durante años. Así, el gobierno marroquí, en términos generales, ya ha aceptado el plan de la ONU, aunque subrayando que no está de acuerdo con todos sus detalles, pero le da el visto bueno como un "marco de negociaciones". En lo que se refiere al concepto de organizar un referéndum en lo que sería la provincia autónoma de Sáhara en cuatro años, el órgano del Istiqlal, partido en el poder marroquí, 'Al Alam', ya ha escrito que la autonomía saharaui dentro del marco de una soberanía marroquí es "la primera y la última solución que se puede producir en este callejón sin salida." Posible vuelta de la lucha armada Hoy, la representación del POLISARIO en Australia publicó el primer comunicado de prensa del POLISARIO sobre la propuesta de Baker, concluyendo que está "basado en propuestas hechas por el gobierno marroquí con la intención de simplemente integrar Sáhara Occidental en Marruecos y así legitimizar la ilegal ocupación del Territorio." Recordó también que el mandato de la ONU en Sáhara Occidental era "implantar el plan de paz aceptado por las dos partes en 1988 y que se basa en la organización de un referéndum libre y justo sobre la autodeterminación." Expresando su "rechazo total" del plan, el comunicado no dice nada concreto sobre una posible vuelta al conflicto armado, aunque deja claro que "la responsabilidad de cualquier deterioración de la situación en Sáhara Occidental estará en manos de Marruecos," algo que indica que se esperan deterioraciones en el territorio mismo. Al otro lado, el portavoz del POLISARIO Ibrahim Mokhtar ha sido más claro dirigiéndose a la prensa, diciendo que el plan implicará "un posible retorno a las armas por parte del POLISARIO frente a la ocupación marroquí." La amenaza de POLISARIO de volver a las armas - el conflicto armado cesó después de 16 años de guerra en 1991 por el plan de organizar un referéndum - es considerada una seria posibilidad. Su articulación ha sido cada vez más clara cuando se han aumentado las frustraciones con el trabajo del Enviado de la ONU, Baker, en el último año. Por primera vez en febrero de este año, el POLISARIO declaró que el alto del fuego era "sin ningún valor". Se dio la razón de que Marruecos había "bloqueado consistentemente los progresos de organizar una votación democrática según los tratados internacionales." No obstante, continúan las negociaciones facilitadas por la ONU. Cambio de opinión de la ONU En efecto, tanto James Baker como Kofi Annan en octubre del año pasado criticaron a Marruecos por no implantar el referéndum. Annan entonces dijo, "Es también la opinión de mi Enviado Personal, con el cual estoy de acuerdo, que si el Gobierno de Marruecos no está preparado a ofrecer ó sostener alguna devolución de autoridad gubernamental que se podría discutir ... la Misión [de la ONU a Sáhara Occidental, MINURSO] tiene que empezar a analizar las existentes apelaciones del proceso de identificación [para el referéndum] en manera expeditada, sin preocuparse de cuanto tiempo pueda durar y completarlo." Oficiales de la ONU trabajando en Sáhara han manifestado opiniones todavía más claras, diciendo que la "intimidación marroquí" ha sido responsable de que no se haya podido producir una lista de votantes en estos nueve años. En menos de un año, la argumentación de Baker y Annan ha cambiado significantemente. Su informe nuevo, definiendo el plan, concluye que el proceso del referéndum ha llegado a ser un "juego que suma cero" que cada una de las partes pensaba que tenía que ganar, como, "por la naturaleza del acuerdo que la ONU intentaba implantar, el referéndum producirá un ganador y un perdedor y los riesgos entonces eran demasiado altos." Annan y Baker concluyen que "hay dudas serias sobre si el plan del referéndum puede ser implantado en su forma actual en una manera que resultará en una resolución rápida, durable y de consenso sobre el conflicto de Sáhara Occidental." También dudan "si algún ajuste del plan del referéndum podría resolver problemas [del largo plazo], como será al final un juego de un ganador y un perdedor." Oficiales de la ONU trabajando en Sáhara Occidental están fuertemente en desacuerdo. Primero, opinan, no es correcto dar concesiones a Marruecos como el país principalmente responsable de la falta de implantar el referéndum. Segundo, dicen que tampoco es correcto que no fuese posible organizar el referéndum dentro de poco tiempo, también si hay que tomar en serio todas las apelaciones marroquíes. Frank Ruddy, anterior oficial de alto rango de la ONU en Sáhara Occidental, da a la ONU la responsabilidad de no haber contestado a la "intimidación marroquí" que hizo imposible preparar la lista de votantes. "Marruecos no solamente influyó al referéndum; si no lo controlaban, marcaba los días que la misión podía trabajar. Marruecos interceptó las llamadas de la ONU, interceptó el correo de la ONU e hizo redadas en los cuarteles de vivienda del personal de la ONU con total impunidad," el embajador estadounidense jubilado concluyó después de su misión en Sáhara Occidental. Oficiales de alto rango del MINURSO, además, supuestamente confirmaron recientemente a Carlos Wilson, director de la Fundación para Sáhara Occidental de EE.UU. (pro-POLISARIO) que "se podría organizar el referéndum esta misma tarde si se dejaría rendirse a la obstrucción marroquí del proceso." Una ONG de Gran Bretaña (UK Western Sahara Campaign) confirma esa opinión, afirmando que estima "que el referéndum podría hacerse dentro de seis meses si la ONU aplicara sus mismos acuerdos firmados," es decir, dejando a las apelaciones marroquíes ser tramitadas. La ONU ha recibido 131.038 apelaciones contra la lista de votantes, la mayoría de personas viviendo en Marruecos, pero ya se ha tramitado (y rechazado) más de la mitad de estos casos. Plan probablemente aceptado De los aproximadamente 60 países que ha reconocido al POLISARIO como el gobierno legítimo de Sáhara Occidental (la mitad de éstos, africanos), ninguno tiene el derecho al veto en el Consejo. Mauricio, el miembro actual africano en el Consejo, ha reconocido a la 'República Árabe Saharaui Democrática', pero no tiene el derecho al veto. Si el Consejo de Seguridad acepta el plan, significará el fin del proceso de un referéndum para unos cuatro años. La fortuna de pueblo saharaui estará entonces en las manos de tres gobiernos, que, según el plan continuarán el proceso cuando Sáhara se hiciese una provincia autónoma marroquí; Marruecos, Argelia y Mauritania, junto al POLISARIO. Marruecos y Mauritania defienden el concepto de una integración total de Sáhara Occidental dentro de Marruecos. Argelia, todavía el aliado más fiel del POLISARIO, oficialmente ha protestado contra el plan, pero también ha mandado un memorando a Baker, diciendo que no lo excluye como una base para negociar. El gobierno argelino sufre presiones fuertes de sus aliados principales, Francia y EE.UU., para que se reconcilie con Marruecos. Tanto en Washington como en París se ve el plan nuevo de la ONU como un camino realista a una meta todavía más importante que el asunto saharaui; la estabilidad en el norte de África. Esa estabilidad podría hacerse significativamente más fuerte si se substituyese el conflicto marroquí-argelino de 25 años - principalmente basado en el asunto saharaui - con una alianza contra-fundamentalista.
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