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afrol.com, 22.10.2000 - Este mes se cumple un año de la decisión que tomó Médicos Sin Fronteras (MSF) de abandonar su labor en Guinea Ecuatorial. Con motivo del
'aniversario', Afrol.com se ha entrevistado con Mar Padilla, responsable de la campaña de MSF en Guinea Ecuatorial y David Querol (ex-coordinador Guinea Ecuatorial). Bastan dos ejemplos clarificadores: cuando determinados funcionarios del Ministerio de Sanidad se dieron cuenta de que el Centro de Salud La Libertad era un proyecto sostenible, bien administrado y que aportaba beneficios, empezaron a presionar para apropiarse de la gestión de recursos humanos y la gestión financiera. Por otra parte, en el año 94 la organización tuvo que abandonar el país durante unos meses. Al volver encontramos que los coches y todos los productos de la farmacia habían pasado a manos de algunos de los funcionarios del Ministerio de Sanidad. La conclusión es que el gobierno parecer aprovecharse de unos costosos -en esfuerzo, tiempo y dinero- proyectos sanitarios llevados a cabo por miembros de su propia población y una organización independiente. Las noticias que tenemos son algo confusas, pero parece que el material médico y paramédico y los coches que se utilizaban en el Centro han pasado a ser propiedad de algunos funcionarios de Sanidad. Hay que aclarar que, cuando MSF decidió no trabajar más en el país hasta que se dieran unas condiciones mínimas de independencia y libertad, los proyectos se dieron por finalizados. La discusión vino sobre la cuestión de si era pertinente abrir otros proyectos en un país donde el gobierno paraliza cualquier iniciativa. Uno de los últimos proyectos de la organización que intentó abrir en el país versaba sobre educación sanitaria, y el estudio de viabilidad se llevó a cabo conjuntamente con miembros de Educación Sin Fronteras. Como nosotros, también vivieron en su propia piel la situación, pero es a ellos a quien se debe preguntar. Guinea Ecuatorial es un país muy pequeño, con una población que apenas ronda los 500.000 habitantes, por lo que la implantación de proyectos sanitarios en un contexto así tiene una repercusión importante. Hay que recordar que se trabajaba conjuntamente con personal guineoecuatoriano formado y que se aplicaron políticas de capacitación para el manejo de pacientes y correcta gestión económica. Pero la capacidad del personal sanitario no tiene demasiada repercusión si no va acompañada por una correcta gestión de las infraestructuras y el material. Para que un sistema hospitalario funcione, el gobierno, y en este caso concreto, el Ministerio de Sanidad, debe tener voluntad. Sin ir más lejos, durante el periodo pre-electoral en la primavera del 99, casi todos los miembros de la colonia española fueron avisados de que podía haber ciertas acciones contra ellos. Y desde luego, las continuas trabas burocráticas, que a veces adquirían un carácter absolutamente kafkiano, es una forma velada pero contundente de socavar la voluntad y el ánimo. Ahora hace un año que MSF dejó el país por los obstáculos reiterados a su trabajo, por lo que no conocemos el día a día de la situación sanitaria, pero es fácil suponer que no habrá variado nada, con el agravante de que hay una organización menos a la hora de testimoniar sobre la situación de una población a merced de la corrupción de sus, en teoría, representantes. ¿Habéis pensado en la posibilidad de volver?¿sentís que la población guineoecuatoriana necesita tanta ayuda que se pueden pasar por alto las irregularidades que el régimen comete con las organizaciones extranjeras? La organización puede volver desde el momento en que se cumplan unas condiciones mínimas de independencia y libertad en el desarrollo de los proyectos sanitarios, pero, enlazando con la siguiente pregunta, hay que valorar los rápidos cambios económicos, -por ejemplo, los ingresos que genera el petróleo- que se están sucediendo en el país y preguntarse si el gobierno de Obiang está por fin en condiciones de garantizar un nivel de vida aceptable para su población. En vuestro informe de 1999 (Guinea Ecuatorial: el espacio humanitario imposible), queríais desarrollar una campaña de denuncia en Europa ante la injusta situación que se vive en Guinea Ecuatorial, exigiendo al gobierno que hiciese público su Convenio de ayuda a Guinea Ecuatorial ¿En qué se ha basado dicha campaña?¿Habéis recibido algunas respuestas concretas por parte del gobierno español o de algún representante del gobierno guineoecuatoriano? Tras una intensa campaña de lobby, se ha conseguido que el documento sea público y, desde ese momento, discutible, contrastable y, sobre todo, mejorable. Se habló con representantes del gobierno español, e instaron a la organización a formar parte activa en la modificación del documento. Evidentemente, no es trabajo de la organización elaborar los convenios de Cooperación, pero si que entra dentro de su mandato subrayar y recordar lo que no se cumple y lo que no se contempla según la legislación de la Unión Europea y el propio gobierno español. Y esos son dos temas clave: si quieres ayuda, la contraparte debe ser una garantía de buen gobierno y el respeto de los Derechos Humanos. El descubrimiento de la gran bolsa de crudo y de las inversiones de las compañías petrolíferas en el país parece coincidir sospechosamente con la rehabilitación de la figura de Obiang a nivel internacional. El régimen parece seguir su curso, y ahora el Presidente parece tener una mejor imagen. Desde luego, no es un avance.
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